Se frenó la suba en la morosidad en bancos y tarjetas pero sigue siendo alta

Se frenó la suba en la morosidad en bancos y tarjetas pero sigue siendo alta

Se frenó la suba en la morosidad en bancos y tarjetas pero sigue siendo alta

Buenos Aires, 21 agosto (PV) — Los atrasos en deudas familiares dejó de crecer en junio por primera vez en un año y medio y mostró un leve retroceso, aunque sigue siendo alto.

La tasa de morosidad en los préstamos personales y saldos de tarjeta de crédito fue en junio de 12,8%, lo que implica un retroceso de 0,1% en comparación con el mes anterior, según datos que dio a conocer el Banco Central. 

Este es uno de los indicadores que más preocupa al sistema financiero y refleja las dificultades que tiene el consumo.

Este índice estaba en alza de manera ininterrumpida desde noviembre del 2024.

De acuerdo al Informe, el porcentaje de irregularidad del crédito (como se denomina a la mora en la devolución de los préstamos) se redujo levemente en junio y quedó en 7,6%. 

Tuvo una baja de 0,1 puntos porcentuales respecto de mayo y combinó una desaceleración en el crecimiento de la cartera irregular con un aumento real del financiamiento total.

La mora es más elevada entre las familias. En ese segmento, el ratio de irregularidad se ubicó en 12,77% y también tuvo una muy leve contracción en relación al 12,79% de mayo. 

El BCRA indicó que la mora bajó durante junio en las tarjetas de crédito, mientras que aumentó en préstamos personales y prendarios. 

En los créditos hipotecarios, en tanto, no hubo cambios significativos.

La mejora marginal del indicador general respondió principalmente a que desaceleró el ritmo de crecimiento en el saldo con atrasos de pago, que es uno de los números a través de los que se calcula el porcentaje de morosidad.

El organismo explicó que este comportamiento estuvo asociado, en parte, al “envío a irrecuperables fuera de balance de deudores que hasta mayo estaban en situación irregular”. 

Esto significa que los bancos vendieron parte de su cartera considerada incobrable y desapareció así de sus balances.

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Pero también operó un segundo efecto, que fue un aumento de la cantidad de créditos vigentes. 

Ese incremento contribuyó a la reducción de la mora medida sobre el conjunto de los créditos, incluso en un contexto en el que algunos segmentos específicos, como los préstamos personales y prendarios destinados a las familias, mostraron un deterioro.

Por otro lado, el Banco Central midió que para el caso de las empresas la morosidad en los préstamos se ubicó en junio en torno del 3,5%, con sectores que experimentaron una desmejora como firmas relacionadas a la construcción, el comercio y la industria, junto con una «ligera disminución» en la producción primaria. Agencia NA