Las divisiones entre los republicanos aplazan la votación que evitaría la quiebra en EE.UU.

La unidad del Partido Republicano y, más importante aún, la posible suspensión de pagos de Estados Unidos estaba en manos de medio centenar de congresistas conservadores vinculados al Tea Party que debían decidir si votaban hoy (madrugada del jueves al viernes en España) a favor de una ley que eleva el techo de deuda de forma provisional. Tras cancelar la votación prevista, y después de más de cuatro horas de negociaciones entre los congresistas conservadores, la votación ha quedado finalmente cancelada. Kevin McCarthy, encargado de la disciplina de grupo de los republicanos, notificó oficialmente a su bancada que no había voto esta madrugada. La aprobación de esa iniciativa hubiese permitido ya a la Administración seguir pagando sus compromisos hasta principios del próximo año, pero la Casa Blanca ha advertido de la solución republicana aumentaría la incertidumbre de los mercados y causaría un grave daño a la economía norteamericana.