Investigan intimidación a testigo de represión en Indoamericano horas después de reunión con la presidenta

La Justicia investigaba hoy la intimidación presuntamente cometida por policías federales en el Hospital Argerich a un testigo de la ocupación del Parque Indoamericano, en la que resultó herido, minutos después de mantener una audiencia con la presidenta Cristina Fernández.

Se trata de Wilson Ramón Fernández Prieto, quien el 7 de diciembre, durante las refriegas por la usurpación del predio, “fue herido en su hombro izquierdo y el pabellón auricular derecho por proyectiles de arma de fuego”.

Dos días más tarde, el 9 de diciembre a las 17, un “amigo de Aníbal Salgueiro”, familiar de Bernardo Salgueiro, uno de los muertos en el Indoamericano, le informó que le “había conseguido una entrevista en el Ministerio de Justicia”, a la que concurrió con otros parientes de la víctima.

“Nos recibió el Ministro de Justicia (Julio Alak), se habló del tema del desalojo, del tema de los difuntos, y nos llevaron a la Casa de Gobierno, donde nos recibió la Presidenta Cristina Fernández. Allí estuvimos con ella y con el Ministro. Habremos estado alrededor de una hora, y después la Presidenta preguntó por mí, le dijeron que me habían herido también a mí, y relaté lo que había visto, tal como lo hice acá”, declaró Fernández Prieto ante el fiscal Sandro Abraldes.

Fernández Prieto dijo haber visto disparar a policías, a los que creyó identificar con la Federal, y que fueron esos disparos los que impactaron en su hombro y afectaron parte de una oreja.

“Como ya me estaba doliendo, dijo que me llevaran al Hospital a revisarme y de ahí me llevaron otra vez al Ministerio, estuve algo así como veinte minutos y vino una ambulancia que me trasladó, junto con Aníbal Salgueiro”, indicó el testigo.

Cuando llegó al Argerich, y mientras aguardaba para ser atendido, “llegaron como seis policías uniformados”, que a esa altura ya habían sido separados de la investigación y que no tenían forma de saber que Fernández Prieto estaba en ese lugar.

Entre esos policías había dos vestidos de civil presuntamente de Asuntos Internos, quienes le tomaron “una declaración ahí en el pasillo, y mientras declaraba ellos iban anotando a mano”.

Después de varias idas y venidas, en los entremeses de la atención sanitaria, Fernández Prieto manifestó que quería retirarse a su domicilio.

“Y entonces me hicieron firmar el papel donde estaba escribiendo el señor”, relató el testigo.

El fiscal Abraldes formuló la denuncia ante la Cámara del Crimen, que por sorteo designó al juzgado de instrucción número 40, a cargo de la jueza Inés Cantisani, y a la fiscalía número ocho, de Fernando Fiszer, para que lleven adelante la investigación sobre lo sucedido.