El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, intentó ayer comenzar a bajar la polémica con Israel, luego de que la Cancillería de ese país desmintiera haber recomendado la designación de Jorge «Fino» Palacios.
«Yo no fui a pedir ninguna recomendación, el nombramiento lo hice yo, sólo pedí opinión, y no voy a entrar en conflicto con un país con el que estoy bien», manifestó Macri al término de un acto.
La confirmación del procesamiento
Macri también se refirió a la decisión de la Cámara de rechazar un pedido de su defensa para anular su procesamiento: «La verdad es que no debe sorprender» la posición de la Cámara de Apelaciones porque «es la misma Cámara que avaló los disparates de Oyarbide», sostuvo Macri en conferencia de prensa tras la presentación de un programa de salud.
Macri insistió con que «no existe ninguna prueba» en su contra ya que «no hubo ninguna asociación ilícita».
El jefe de gobierno opinó además que el comienzo de las sesiones de la comisión investigadora de la Legislatura «no fue para nada alentador» pero insistió con que prestará «toda la colaboración» para su funcionamiento.
«No se respetó la proporcionalidad, no fue democrático», expresó al referirse a la elección de las autoridades de la comisión.
Macri presentó ayer junto al jefe de gabinete Horacio Rodríguez Larreta y al ministro de Salud Jorge Lemus un programa que prevé darle cobertura de salud a unos 600 mil porteños que no tienen ningún tipo de cobertura.
El gobierno porteño entregará un carnet a los suscriptos que permitirá recibir atención de un médico de cabecera en su consultorio particular o en un centro médico barrial, ya que hasta el momento solo podían ser atendidos en los hospitales públicos
