La investigación por el asesinato a manos de un integrante de la Policía Metropolitana de dos jóvenes que presuntamente estaban asaltando un colectivo de la línea 79 pasó a la Justicia de la ciudad de Avellaneda, informaron ayer fuentes tribunalicias.
Se trata del hecho ocurrido en la madrugada del lunes pasado, cuando cinco personas abordaron el interno 77 de la línea 79 perteneciente a la empresa San Vicente, en el que viajaban 10 pasajeros, supuestamente con intenciones de robo.
Entre el pasaje estaba David Alejandro Barrios, integrante de la Policía Metropolitana, quien -según la versión oficial- resistió la acción a los tiros, mató a dos supuestos delincuentes y «puso en fuga» a los otros tres.
El juez de instrucción Juan Ramos Padilla, tras escuchar una decena de testimonios, concluyó que los hechos habían ocurrido en Avellaneda y no en la Capital Federal, y en consecuencia declinó su «competencia» y envió el expediente al Juzgado de Garantías en turno de la localidad del sur bonaerense.
El agente de la Metropolitana permanecía detenido a la espera de una decisión de la Justicia de la provincia de Buenos Aires.
Entre las víctimas mortales figuran un adolescente de 16 años y un mayor, cuyas identidades no fueron precisadas por las fuentes.
La versión inicial, emanada de fuentes de las fuerzas de seguridad, indicaba que el hecho había ocurrido en la intersección de las calles Vélez Sarsfield y Zepita, del barrio porteño de Barracas, pero los testigos sostuvieron que se había producido «antes de cruzar el puente del Riachuelo», es decir en provincia de Buenos Aires.
