A pocas semanas de la puesta en marcha prevista del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la Comisión Nacional de Valores (CNV) avanzó con una pieza central del nuevo sistema: reglamentó los vehículos de inversión que podrán utilizar las empresas para administrar los recursos destinados a futuras indemnizaciones y otros costos derivados de la finalización de relaciones laborales.
La medida quedó establecida mediante la Resolución General 1167 y habilita dos alternativas dentro del mercado de capitales: los Fondos Comunes de Inversión de Asistencia Laboral (FCIA FAL) y los Fideicomisos Financieros de Asistencia Laboral (FF FAL).
Cómo podrán administrar las empresas los fondos para despidosLos dos instrumentos podrán estructurarse bajo un esquema de empleador único, pensado principalmente para compañías de mayor tamaño, o mediante un formato multiempresa, que permitirá a distintas firmas —especialmente pymes— agrupar sus recursos en un mismo vehículo.
Las principales definiciones de la CNV son:
Habrá fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros específicos para el FAL.Podrán utilizarse para una sola empresa o para múltiples empleadores.Las compañías podrán migrar entre vehículos y entidades habilitadas.Si un empleador no realiza una elección, funcionará un mecanismo de asignación de oficio.Los honorarios y gastos ordinarios de administración tendrán un tope global del 1% anual sobre el patrimonio.Los vehículos deberán publicar mensualmente información sobre la composición de sus inversiones y su desempeño histórico.La regulación también incorpora el ID FAL, que funcionará como código para vincular a cada empleador con el vehículo elegido para administrar sus recursos.
Un mercado que alcanza a más de 525.000 empleadoresLa reglamentación abre la puerta para que bancos, administradoras de fondos y otros actores del mercado financiero compitan por la gestión de un universo potencial que comprende a unos 6 millones de trabajadores privados y más de 525.000 empleadores. De estos últimos, alrededor del 98% corresponde a pequeñas y medianas empresas.
Sin embargo, el esquema todavía no está completamente cerrado. Para que los nuevos instrumentos puedan funcionar deberán conocerse otras definiciones de la Secretaría de Trabajo, ARCA y la Unidad de Información Financiera (UIF).
«Dimos un paso muy importante. Estamos convencidos de que el FAL es una herramienta clave para profundizar y hacer crecer nuestro mercado de capitales», sostuvo Roberto E. Silva, presidente de la CNV.
El funcionario destacó además que la versión definitiva de la reglamentación incorporó observaciones surgidas de seis mesas de trabajo realizadas con agentes y cámaras del sector. Silva aseguró que se trata de una «norma que brinda previsibilidad, promueve la competencia y genera nuevas oportunidades para el desarrollo del mercado de capitales».
Trámite exprés para tener los fondos listosUno de los puntos centrales de la resolución apunta a acelerar la creación de estos instrumentos antes de la entrada en funcionamiento del FAL. Para eso, la CNV estableció un Régimen de Autorización Automática de Oferta Pública.
Además, los fondos quedarán exceptuados de utilizar el reglamento de gestión tipo, mientras que los fideicomisos no tendrán que publicar prospectos ni atravesar el procedimiento tradicional de colocación primaria.
La intención es simplificar los trámites para que las administradoras puedan lanzar rápidamente sus productos y comenzar a competir por los aportes empresariales una vez que el sistema quede operativo.
Con la Resolución General 1167, el mercado de capitales ya cuenta con las reglas básicas para administrar los recursos del FAL. El próximo paso dependerá de las reglamentaciones pendientes de Trabajo, ARCA y la UIF, que deberán completar el esquema antes de su implementación.
