La carne argentina consiguió ampliar su acceso a uno de los mercados más exigentes del mundo. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles que Japón acordó la apertura para los productos bovinos provenientes de las zonas libres de fiebre aftosa con vacunación, una decisión que extiende la posibilidad de exportar desde todo el territorio nacional.
Hasta ahora, Japón ya recibía carne argentina procedente de la Patagonia, reconocida como zona libre de aftosa sin vacunación. Sin embargo, los volúmenes eran reducidos y solamente un frigorífico estaba habilitado para concretar operaciones.
Caputo celebró el acuerdo con Japón»Se trata de un acuerdo histórico alcanzado luego de las negociaciones iniciadas en 2024 por las autoridades de nuestro país», afirmó Caputo a través de su cuenta oficial de X.
El ministro destacó especialmente el potencial comercial del nuevo destino, que importa aproximadamente US$ 3.000 millones por año en carnes de alta calidad. «Esta apertura crea nuevas oportunidades para la producción y las exportaciones argentinas. También, reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez de nuestro sistema sanitario», sostuvo.
El canciller Pablo Quirno también destacó el avance y repasó otras negociaciones sanitarias concretadas durante el año. «Solo en la primera mitad de 2026 logramos la apertura sanitaria para más de veinte productos agroindustriales en múltiples mercados: cítricos, ovinos en pie, carne aviar, carne porcina, genética bovina, carne vacuna y subproductos, cueros, lácteos, entre otros», señaló.
«A esto se suma que hoy acordamos con Japón los requisitos zoosanitarios que permitirán exportar carne y subproductos bovinos procedentes de la zona libre de aftosa con vacunación de Argentina, ampliando así la autorización actual limitada a la Patagonia», agregó Quirno.
Un mercado que Argentina buscaba abrir desde hace 20 añosLa Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca calificó el entendimiento como un paso de especial relevancia para el sector. «El acuerdo culmina luego de dos décadas de negociaciones y marca un hito en la relación bilateral», sostuvo.
Las conversaciones tomaron un nuevo impulso en 2024, cuando el Gobierno estableció como prioridad ampliar el acceso de la carne argentina al mercado japonés. A partir de entonces se sucedieron misiones oficiales a Tokio, reuniones bilaterales en distintos foros internacionales y visitas a Argentina de funcionarios del Ministerio de Agricultura y parlamentarios japoneses.
«Un avance decisivo se produjo en febrero de 2026, cuando el Comité de Sanidad Animal de Japón concluyó que el riesgo de introducción de fiebre aftosa mediante carne bovina deshuesada del norte argentino sería extremadamente bajo si se aplican las medidas sanitarias adecuadas», explicó Agricultura.
La misión argentina que cerró el acuerdoEl anuncio se produjo durante una visita oficial a Tokio de autoridades de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
La agenda incluyó reuniones con el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) y sus autoridades sanitarias, además de encuentros con importadores interesados en los productos argentinos.
También se realizó una actividad para promocionar la carne nacional organizada por la Embajada Argentina en Japón junto con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva).
Cuándo comenzarán las exportaciones de carne a JapónEl acuerdo sanitario no implica que los embarques desde las nuevas zonas habilitadas comiencen inmediatamente. Antes deberá completarse un último procedimiento previsto por las autoridades japonesas.
Agricultura informó que «las exportaciones argentinas desde la nueva zona incorporada se iniciarán una vez completada la visita de auditoría del sistema que las autoridades japonesas tienen previsto llevar adelante próximamente», con el objetivo de inspeccionar y habilitar los establecimientos interesados.
Una vez concluido ese proceso, la Argentina podrá ampliar sus exportaciones bovinas hacia un mercado que hasta ahora estaba abierto únicamente para la producción patagónica y que representa una demanda anual de alrededor de US$ 3.000 millones en carnes de alta calidad.
