FONDO PARA DESPIDOS: cuenta regresiva para las pymes y qué pasará con las que no cumplan a tiempo

FONDO PARA DESPIDOS: cuenta regresiva para las pymes y qué pasará con las que no cumplan a tiempo


A partir de noviembre, todas las empresas con empleados en la Argentina deberán comenzar a aportar obligatoriamente a los nuevos Fondos de Asistencia Laboral (FAL), creados por la reforma laboral para acumular recursos destinados al pago de indemnizaciones. El esquema también alcanzará a las pymes más pequeñas, incluso aquellas que tengan un solo trabajador.

Con la puesta en marcha cada vez más cerca, el Gobierno definió uno de los puntos centrales de la reglamentación: qué ocurrirá con las empresas que no elijan a tiempo un banco o una sociedad de bolsa para administrar sus fondos. En esos casos, la gestora será asignada mediante un mecanismo similar a un sorteo.

Qué empresas estarán obligadas a aportar al FALEl nuevo régimen comprenderá a prácticamente todos los empleadores del país, sin importar el tamaño de la compañía o la cantidad de trabajadores. Quedarán exceptuados los trabajadores de la construcción, que cuentan con un régimen específico, el personal de casas particulares y los empleados públicos.



Los recursos acumulados en estas cuentas tendrán un destino específico: solo podrán utilizarse para afrontar indemnizaciones por despido o juicios laborales. Aunque todavía quedan detalles operativos por terminar de definir, bancos y sociedades de bolsa ya se preparan para competir por un mercado que comenzará a funcionar en apenas dos meses.

Cuánto tendrán que aportar las pymesEl dinero no implicará que las empresas tengan que realizar una transferencia adicional directamente a la administradora. Los empleadores continuarán pagando normalmente sus obligaciones a ARCA y será el organismo recaudador el encargado de derivar los fondos hacia la gestora elegida.

El esquema establece diferentes porcentajes según el tamaño de la compañía:



Pymes: destinarán al FAL el 2,5% de los aportes patronales que anteriormente iban a Anses.Grandes empresas: destinarán el 1%.El ingreso al sistema será obligatorio para todos los empleadores alcanzados.Qué pasará si una pyme no elige banco a tiempoEn el mercado existe preocupación por la posibilidad de que numerosas pymes lleguen a noviembre sin haber seleccionado una administradora, ya sea por desconocimiento o por falta de información. El Gobierno no prevé otorgarles automáticamente una prórroga: esas empresas serán distribuidas entre las gestoras habilitadas mediante un procedimiento de asignación por azar.

Las entidades interesadas deberán registrarse previamente como «elegibles» para participar. El mecanismo permitirá determinar qué banco o sociedad de bolsa recibirá las cuentas de aquellas empresas que lleguen al inicio del régimen sin haber tomado una decisión.

Los bancos se preparan para competir por las pymesLa perspectiva de incorporar miles de nuevas cuentas ya desató una fuerte competencia entre entidades financieras. Los bancos apuntan especialmente a las pymes y preparan promociones, bonificaciones y descuentos para convencerlas de que los elijan como administradores de sus FAL.



Una de las inquietudes está vinculada con las exigencias de identificación de clientes que supervisa la Unidad de Información Financiera (UIF), especialmente si una entidad recibe repentinamente un volumen importante de empresas mediante el sorteo. Desde un banco de capitales extranjeros explicaron a Clarín que «los riesgos de fraude o lavado se reducen porque los aportes viajan primero por ARCA. Ese circuito previene de eventuales fraudes».

Bancos y sociedades de bolsa van por un nuevo mercadoLas sociedades de bolsa estiman que quedarse con hasta el 30% de los fondos administrados representaría un resultado exitoso, mientras que proyectan que alrededor del 70% podría terminar en los bancos debido a la relación comercial que ya mantienen con las empresas.

«Habrá una competencia comercial agresiva por ofrecer beneficios que nosotros también podemos dar, como un bono, por ejemplo», aseguró a Clarín Juan Ignacio Abuchdid, presidente de IEB. El ejecutivo destacó además que la rentabilidad será determinante, ya que un fondo con mejores rendimientos permitirá generar un mayor «colchón» financiero para afrontar eventuales indemnizaciones.



El abogado laboralista Tomás Rigo también puso el foco en el funcionamiento financiero del sistema. «El FAL alivia la salida pero ignora la mochila financiera que las pymes y grandes empresas cargan mes a mes para sostener los imprevistos de la vida laboral activa. Si la empresa lo desea, puede pagar la indemnización con dinero propio y dejar que los recursos del FAL sigan invertidos generando rendimientos», explicó a Clarín.