Caputo mueve  billones del FGS para hipotecas y los bancos esperan la letra chica

Caputo mueve $2 billones del FGS para hipotecas y los bancos esperan la letra chica


El anuncio del Gobierno para destinar $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES al fondeo de nuevos créditos hipotecarios fue recibido de manera positiva por el sistema financiero, aunque con cautela. Los bancos consideran que el mecanismo puede ser una oportunidad para ampliar la oferta de préstamos para vivienda, pero advierten que todavía falta conocer las condiciones técnicas para medir su verdadero alcance.

Las entidades consultadas coincidieron en que la iniciativa anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo, representa «un paso en la dirección correcta». Sin embargo, remarcaron que será clave esperar la «letra chica» para saber cuál será el costo del fondeo, qué participación tendrán los bancos y, sobre todo, si el esquema permitirá tasas más bajas y mejores condiciones para los clientes.

El problema que busca resolver el GobiernoUno de los principales obstáculos para el desarrollo del crédito hipotecario en Argentina es el descalce de plazos: mientras los préstamos para comprar una vivienda pueden extenderse durante 15, 20 o incluso 30 años, buena parte de los depósitos con los que se financian los bancos vencen en apenas 30 a 90 días. El nuevo esquema apunta a reducir ese riesgo mediante depósitos a plazo fijo ajustados por UVA con vencimientos de hasta cinco años.



Desde Banco Supervielle señalaron a Clarín: «Celebramos esta iniciativa porque venimos sosteniendo la necesidad de contar con medidas que impulsen el desarrollo del crédito hipotecario como una herramienta clave para promover la reactivación económica, ampliar el acceso a la vivienda y dinamizar sectores estratégicos como la construcción y toda su cadena de valor».

Los bancos respaldan el mecanismo de CaputoLa Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), que agrupa a entidades privadas de capital nacional, también valoró el anuncio. «El programa anunciado por el Gobierno es positivo», afirmaron. Y explicaron: «Por un lado, le asegura rendimientos reales positivos para el FGS durante todo el período de la inversión; y por otro, canaliza recursos de largo plazo hacia el crédito hipotecario para la vivienda. Además, tiene la virtud de ser competitivo entre los participantes».

Claudio Cesario, representante de ABA, cámara que reúne a los bancos de capital extranjero, sostuvo: «Para nosotros era muy importante que se contribuyera al fondeo de estos créditos porque son a muy largo plazo, y este es un buen mecanismo que apunta a bajar el riesgo de descalce de plazos». En declaraciones a Clarín, también destacó el mecanismo de licitación: «El sistema de subastas elegido nos parece muy bueno por ser transparente y permitirá la competencia entre entidades».



¿Podrían bajar las tasas de los créditos hipotecarios?Ese es ahora uno de los principales interrogantes. «Todo lo que ayude a bajar el costo de financiamiento de largo plazo y que no comprometa la sostenibilidad del sistema nos parece que va en la dirección correcta», explicó una de las entidades consultadas. Los bancos esperan conocer la normativa definitiva para calcular si el nuevo fondeo permitirá reducir tasas, extender plazos o combinar ambas alternativas. El objetivo final sería lograr cuotas más bajas y mejorar la relación entre el ingreso familiar y el monto necesario para acceder a una hipoteca.

Otro de los puntos destacados por el sector es que tanto el fondeo como los préstamos estarán ajustados por UVA. Una fuente bancaria explicó: «Lo interpretamos como una herramienta adicional para extender el horizonte del fondeo hipotecario y favorecer una mayor intermediación financiera de largo plazo». Y remarcó una diferencia central respecto de otros programas: «No se está usando el FGS para subsidiar tasas, comprar hipotecas riesgosas ni financiar directamente obra pública».

La primera licitación será la prueba claveEl esquema tampoco representa un antecedente completamente nuevo para el FGS. En 2009, después de la crisis financiera internacional, se utilizaron depósitos a plazo fijo del fondo administrado por ANSES para fondear préstamos bancarios destinados a la compra de autos de producción nacional. Ahora, el foco estará puesto en movilizar recursos hacia el mercado hipotecario y la primera vivienda.



La expectativa del sector financiero está puesta en la primera licitación. Allí comenzará a definirse cuánto puede cambiar realmente la oferta de hipotecas. Como resumieron desde una entidad: «La magnitud efectiva del impacto va a depender de la participación de los bancos en las licitaciones, de la demanda solvente de crédito y del ritmo al que esos recursos se transformen efectivamente en nuevas hipotecas».