Augusto Servello volvió a llevar a la Argentina a lo más alto del podio, pero su consagración en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 también permitió conocer la difícil realidad que atraviesa para sostener su carrera. El esgrimista misionero se coronó campeón en florete individual y, poco después de recibir la medalla de oro, reveló que necesita tener tres trabajos para comprar el equipamiento y continuar entrenando.
El deportista nacido en Posadas derrotó por 15-10 a su compatriota Andrea Nigosanti en una final completamente argentina. De esa manera, repitió el título obtenido en Asunción 2022 y se convirtió en bicampeón suramericano de florete individual. Nigosanti, por su parte, completó el 1-2 nacional al quedarse con la medalla de plata.
La consagración de Servello representó el tercer oro de la esgrima argentina durante los primeros días del certamen, después de las victorias de los hermanos Pascual Di Tella, en sable individual masculino, e Isabel Di Tella, en espada individual femenino. La disciplina se transformó así en una de las principales fuentes de medallas para una delegación nacional que se mantiene entre los primeros puestos de la clasificación general de los Juegos Suramericanos.
Sin embargo, detrás del éxito deportivo aparece una realidad mucho más compleja. «Actualmente estoy en Argentina, me toca trabajar. Tengo tres trabajos distintos para poder comprar el material. Obviamente, mi madre me ayuda, pero es un esfuerzo enorme», contó Servello después de subir a lo más alto del podio.
Además de competir, el campeón suramericano se desempeña como entrenador y realiza mandados para una empresa durante sus horas disponibles. Su preparación debe adaptarse permanentemente a las obligaciones laborales, una situación que le impide dedicarse de manera exclusiva al alto rendimiento y lo obliga a coordinar los entrenamientos según sus posibilidades.
«Entreno prácticamente solo y tengo que hacer malabares con mi entrenador para encontrar los momentos en los que podemos trabajar juntos», explicó. El costo de la indumentaria, las armas, los viajes y la participación en torneos internacionales representa una barrera especialmente alta en la esgrima, una disciplina en la que el roce con los principales exponentes del mundo resulta fundamental para sostener la competitividad.
🙂↕️ LA DURA REALIDAD DEL DEPORTE ARGENTINO 🙂↕️🤺 El esgrimista Augusto Servello se consagró con la medalla de oro en los Juegos Suramericanos. Luego de colgarse la medalla, en una charla con TyC Sport no dudó en revelar el difícil momento económico que atraviesa y todo… pic.twitter.com/ZgXzVRZICG— ÉPICA (@epicaOK) September 16, 2026
Servello aseguró que durante 2026 apenas pudo participar en tres de las diez competencias internacionales que tenía previstas. La falta de continuidad fuera del país redujo su preparación y lo obligó a llegar a los Juegos Suramericanos con muchos menos combates que varios de sus rivales.
«Es muy difícil rendir al más alto nivel de esta manera», reconoció. En temporadas anteriores, el seleccionado argentino realizaba giras por Europa que les permitían a sus integrantes entrenarse y competir contra algunos de los mejores esgrimistas del circuito. Según explicó, esas experiencias se redujeron considerablemente por la menor disponibilidad de recursos.
El bicampeón también cuestionó el recorte del respaldo económico destinado a las disciplinas amateur. Aunque aclaró que comprende la orientación del Gobierno encabezado por Javier Milei, sostuvo que el apoyo «se redujo mucho» y que las consecuencias se advierten directamente en la cantidad de viajes, torneos y concentraciones que pueden afrontar los atletas.
«Los resultados se ven a corto plazo cuando hacés inversión», afirmó Servello. Además, comparó la preparación argentina con la de otras delegaciones de la región y aseguró que Chile y Colombia lograron sacar ventaja gracias a las condiciones con las que cuentan sus deportistas antes de cada competencia.
La Argentina se mantiene en el segundo puesto del medallero de Santa Fe 2026, pero Servello consideró que la ubicación responde principalmente al talento y al sacrificio de los representantes nacionales. «Hoy estamos segundos porque el argentino no se achica ante las adversidades y por la calidad de los deportistas, no por la inversión», sentenció.
Su caso se suma a otras historias particulares que dejó la esgrima durante el certamen, como la de Alec Brooke, el excampeón británico que decidió representar a la Argentina. Mientras el nacido en Londres eligió competir por el país de su madre, Servello consiguió defender su título continental pese a una preparación marcada por la falta de recursos.
El oro también significó la primera medalla dorada para un deportista de Misiones en esta edición de los Juegos Suramericanos. Servello volvió a demostrar su jerarquía sobre la pista, pero su testimonio expuso el enorme esfuerzo que existe detrás de cada resultado: un campeón continental que necesita dividir su vida entre el entrenamiento y tres trabajos para poder continuar representando a la Argentina.
El podio de Augusto Servello en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026 junto a Andrea Nigosanti
