La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, consideró nula la eventual y al parecer inminente decisión de los cuatro socios fundadores del Mercosur de suspender a su país como estado miembro del bloque comercial regional, horas después de que Caracas activara el mecanismo de resolución de controversias del acuerdo.
A través de Twitter, Rodríguez advirtió que su país seguirá ejerciendo la presidencia del bloque y participará «con derecho a voz y voto en todas las reuniones como Estado parte».
«Venezuela no reconoce este acto írrito sustentado en la Ley de la Selva de unos funcionarios que están destruyendo el Mercosur», sostuvo la diplomática, que se quejó por el hecho de que «ciertos medios han dado a conocer la falsa notificación de suspensión» del país. «Esa notificación no existe», aseguró.
Venezuela, miembro del Mercosur desde el 2012, tenía hasta ayer plazo para aprobar varias resoluciones internas del bloque que aún adeuda, según habían decidido Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, miembros fundadores del bloque.
Aunque no hubo comunicación oficial al respecto, algunos medios, entre ellos el Folha de San Pablo, publicaron parte de un texto en el que los cuatro cancilleres de los socios fundadores oficializan la salida temporaria de Caracas.
«Se comunica mediante la presente comunicación el cese del ejercicio de los derechos inherentes a su condición de Estado parte del Mercosur a partir de la fecha», señala la carta, que sería entregada hoy en el Palacio de Miraflores, sede de la administración del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La cuestión de fondo era la decisión de Caracas de asumir la jefatura pro témpore en agosto, cuando terminó el mandato de Uruguay, paso que los demás países rechazaban.
Rodríguez llamó a los pueblos del grupo «a no dejarse arrebatar sus mecanismos de integración, secuestrados por burócratas intolerantes» e insistió en que Venezuela «seguirá ejerciendo la presidencia legítima y participará con derecho a voz y voto en todas las reuniones como Estado parte».
Algunos medios -entre ellos el diario La Nación, de Buenos Aires- citaron fuentes de más de una de las Cancillerías de países del bloque para dar por hecho la suspensión de Venezuela, en base a que no aprobó 112 y casi 300 parámetros requeridos para integrar el bloque.
La presidencia colegiada del Mercosur había dado un ultimátum a Maduro para ajustarse a la normativa de modo de evitar su suspensión.
El Folha habla de un texto con la firma de los cuatro cancilleres de los países del bloque, concluido anoche después de que funcionarios enviados a Caracas confirmaron que no fueron cumplidos los compromisos asumidos en 2012 por el entonces presidente Hugo Chávez.
La decisión de separar a Venezuela se adoptó una vez «constatada la persistencia del incumplimiento de las obligaciones asumidas en el protocolo de adhesión», señala la misiva.
El diario Estado de San Pablo, en tanto, escribió que los cancilleres se reunirán el 14 de diciembre, cuando se definirán las «sanciones» contra Venezuela.
La existencia de la carta choca contra la decisión de ayer de Venezuela de activar un «mecanismo» para la «resolución de controversias» por «agresiones y hostigamiento» en contra de su presidencia pro témpore del bloque.
La misma canciller Rodríguez difundió anoche un documento en el que se solicita «iniciar las negociaciones directas con respecto al cumplimiento de la República Bolivariana de Venezuela conforme el Protocolo de Adhesión suscrito en julio de 2006 y vigente a partir de agosto de 2012».
También se critica, en este documento, «el desconocimiento ex profeso» por parte de los miembros del Mercosur de la jefatura pro témpore del bloque que, según el texto, le correspondía plenamente a Venezuela «sin que hubiere elementos legales y jurídicos que imposibilitaran tal función».
En otro mensaje, la ministra de Exteriores dijo: «Requerimos de igual forma a los países que vulneran la institucionalidad de Mercosur que se abstengan de cualquier acción contra nuestro país».
El pasado lunes la canciller convocó a los ciudadanos a acudir ayer a las embajadas venezolanas en los países socios del Mercosur para expresar su apoyo a la permanencia del país caribeño en el bloque subregional, y por eso hubo algunas manifestaciones menores frente a las sedes diplomáticas.
En la misma línea de queja, el representante permanente de Venezuela ante el Mercosur y la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), José Félix Rivas, aseguró que el plazo que otorgó el bloque regional a Venezuela es «totalmente inventado» y fue planteado «dentro de un marco de ilegalidad».
En Montevideo, el diplomático alertó que la decisión de suspender a Caracas «involucra un acto de discriminación política utilizando una serie de tecnicismos para justificar lo injustificable, legitimar lo ilegitimable».
También ayer, el Parlasur aprobó una iniciativa en «reafirmación del respeto a las normas y la institucionalidad del Mercosur» consensuada por el oficialismo y la oposición venezolana, texto que reafirma «la importancia de que los Estados parte preserven y protejan las normas fundacionales y la institucionalidad» del acuerdo.
El proyecto insta a los Estados parte a «canalizar sus diferencias y controversias» a través de los mecanismos que ofrece el propio Mercosur y que así se pueda normalizar «de manera inmediata» el funcionamiento de la institución.
