San Martín utilizó al límite cada uno de sus recursos para impedirle a Ameghino que tuviera una tarde sin sobresaltos. Al puntero no le hicieron fácil y en la altura, apenas ganó por la mínima por un penal a instancias del asistente que convirtió Eric Castro. El local que terminó con diez por una expulsión quizás mereció algo más ante un Tricolor que no luce, ni brilla, pero gana.
En cancha de San Martín, las piezas tardaron en acomodarse. Porque el local lo cerró, apostó al esfuerzo de sus volantes y al orden general para que Ameghino no lo lastime. Y no importó que esto representará resignar toda posibilidad ofensiva.
El local no se dejó llevar y planteó obstáculos que no siempre Ameghino pudo superar. Como siempre, Eric Castro le dio un toque de claridad y Carlos Cárdenas buscó espacios desde la movilidad, apareciendo como una alternativa posible.
El nueve le dio trabajo a los defensores. Intentó progresar aún sin claridad y dispuso de las opciones más claras. Una entrada que intentó definir por elevación ante la salida de Arenas y otra acción franca con pelota dominada que elevó por encima del travesaño.
Castro siempre Castro. Los arranques del “Corto” fueron la bandera del puntero en un escenario adverso. El Tricolor no brilló, pero por cercanía, debió ser el que mereció más en el primer tiempo.
Cuando San Martin se adelantó y apostó al contragolpe, cambió el libreto del partido porque Ameghino creció desde la posesión y se “liberaron” espacios de creación. El local mostró mayor agresividad en este tramo, aunque el riesgo lo sufrió en su propio arco ya que, tras una acción colectiva, Castro se topó con una sólida respuesta del arquero David Arenas. Y a falta de variantes efectivas, Mandagarán intentó sorprender desde afuera con arquero en retroceso.
Ameghino recién respiró con alivio a los 26’. Un penal contra Romanos otorgado por el árbitro Daniel Sosa tras un llamado del línea Carlos Rujano le permitió a Eric Castro convertir desde los doce pasos y facturar el 1-0 cuando el juego parecía empantanado.
San Martín decidió arriesgar. El central Llanquín se fue expulsado y sin claridad, apelando al corazón, un tiro de Oyarzo que contuvo Haro pudo haberle dado el premio del empate a un “Santa” que, de tan adelantado, casi termina sufriendo cuando Molina falló en el toque final con el arquero jugando en campo rival en una de las últimas acciones de la tarde.
