La aplicación de la Boleta Única Electrónica, que había establecido para la ciudad de Buenos Aires una ley sancionada en 2013, no será finalmente implementada en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) que se celebrarán el próximo 26 de abril. Así se resolvió este miércoles en una sesión especial de la Legislatura convocada por le macrismo.
Los legisladores porteños decidieron con 55 votos positivos, dos negativos y una abstención que el voto electrónico no sea aplicado en los comicios del 26 de abril próximo, aunque dejaron abierta la posibilidad de la instrumentación de la nueva tecnología para las elecciones generales que se harán en el distrito el 5 de julio.
La ley es de autoría del PRO y contó con el acompañamiento de la casi totalidad de las bancadas de la oposición, a excepción de Alejandro Bodart y Marcelo Ramal, que votaron en contra y de Pablo Bergel, que se abstuvo.
Durante las PASO se establecerán mesas de simulacro de voto electrónico que servirán para capacitar a los electores de cara a las elecciones generales.
