Moody’s califica como ‘basura’ los bonos de Portugal y se derrumban las bolsas en gran parte de Europa

La Unión Europea cargó ayer duro contra las agencias de calificación de deuda. La gota que colmó el vaso llegó el martes cuando Moody’s degradó cuatro escalones –hasta la categoría de bono basura– a la deuda portuguesa. La calificadora estadounidense Moody’s considera que Portugal, ya rescatado por la Eurozona con un préstamo de 85.000 millones de euros aprobado el pasado mes de abril, no conseguirá poner orden en sus cuentas públicas y pedirá un segundo rescate. Le baja la nota, hace que suban los intereses que ofrece por sus bonos y desata la especulación, complicando la situación lusa.

La decisión de la agencia es muy polémica porque apenas ha dado tiempo a ver los efectos del primer rescate y porque en Portugal tomó posesión un nuevo gobierno hace dos semanas.

Bruselas considera que las agencias, además de no ver venir la crisis por incompetencia, ahora, para justificarse, la están empeorando con sus decisiones .

Los mercados, que siguen a pies juntillas cualquier comunicado de las agencias, reaccionaron con fuerza e hicieron subir las tasas de interés que Lisboa ofrece para colocar sus bonos a 10 años hasta el 12%, complicando a Portugal y amenazando a España, cuyos bancos tienen una fuerte exposición en la economía lusa. La decisión fue muy criticada por varios funcionarios. El portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj, dijo que “este episodio desgraciado hace que nos cuestionemos el comportamiento de las agencias de calificación y su, digamos, clarividencia”.

Bruselas considera que sus propios análisis sobre la situación portuguesa, en los que participan técnicos del Banco Central Europeo y del FMI, “son más creíbles que los de las agencias de calificación”, porque éstas, según Altafaj, “actúan por su propio interés y no rinden cuentas a nadie” .

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, pidió la creación de una agencia europea. Y, aunque aseguró que la decisión “corresponde tomarla a los mercados”, añadió que le parece “extraño que no haya una sola agencia europea” y acusó a las tres grandes –Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch, anglosajonas todas– de atacar a la Eurozona.

El canciller griego, Stavros Lambrinidis –Grecia, en sus comunicados oficiales, ya habla de “agencias especuladoras”– dijo que “esta degradación no está basada en el hecho de que Portugal no haga su trabajo ni sus reformas, sino en la hipótesis de que el país volverá a necesitar ayuda. ¿Ven la locura de esta profecía autocumplida?”.

Alemania quiere tomar medidas. Su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, declaró que Europa debe “romper el oligopolio de las agencias de calificación” y “limitar su influencia”. La jefa del gobierno, Angela Merkel, ya había criticado con dureza a Standard & Poor’s cuando la agencia dijo que el plan europeo para hacer participar a los tenedores privados de bonos griegos del segundo rescate que la UE prepara haría que Grecia fuera declarada en default. Es decir, Grecia quebrará o la declararemos en default si ustedes la salvan de cualquier forma.

Las agencias sobreactúan y fomentan las actividades especuladoras, pero la UE lleva prometiendo regular sus actividades desde que estalló la crisis y ahora anuncia otra regulación, para otoño. Y el BCE sigue exigiendo que cualquier país o banco que pase por su ventanilla lleve el impreso de calificación de deuda de una de las tres grandes agencias.