Legislatura porteña trata mañana plan de facilidades de pago para las deudas impositivas hasta 2009

La Legislatura porteña tratará mañana el proyecto de ley presentado por el Poder Ejecutivo de la Ciudad, que propone un plan de facilidades de pago para todos los contribuyentes con deudas impositivas hasta diciembre del año pasado.

“Es un plan de facilidades de pagos y no una moratoria, porque no hay una eliminación total de los intereses (punitorios) sino que prevé un pago de contado y, dependiendo del porcentaje de la deuda que pague de esa forma, se ve cómo se cargan los intereses a futuro”, explicó hoy el ministro de Economía porteño, Néstor Grindetti.

El funcionario abogó porque el proyecto “mañana sea tratado en la Legislatura”, y puntualizó que “de aprobarse se aplicaría para toda la deuda impositiva hasta el 31 de diciembre de 2009”.

“La facilidad de pago, si bien no es una medida que me agrade, responde a un pedido muy fuerte de todo el sector pyme, porque como hay un incipiente crecimiento de la actividad y estamos saliendo de la crisis, presionar sobre los contribuyentes, reclamando deuda vencida y ejecutarla, era dejarlos sin capital de trabajo en este momento”, destacó Grindetti a radio La Red.

Así consideró que “amerita el momento” aplicar una medida de esas características “para poder contribuir desde el Estado a que la actividad se retome lo más rápido posible”.

Indicó que los detalles del plan se terminarán de definir cuando lo trate de la Legislatura, pero precisó que desde el gobierno porteño proponen que se pague al contado “desde 10 a 25 por ciento” de la deuda para ingresar.

Además subrayó que la posición de la administración de Mauricio Macri es que esta posibilidad permanezca abierta “todo el tiempo necesario para poder desde el punto de vista administrativo que los contribuyentes puedan ingresar”.

Grindetti diferenció esta iniciativa del blanqueo de fondos sin declarar que el gobierno nacional lanzó en 2009, al que la Ciudad no se sumó, porque remarcó que “no preguntaban el origen” del dinero.

“Una cosa es ayudar a los contribuyentes a salir de una crisis y otra cosa es no preguntar de dónde salió el dinero, porque puede haber un origen ilícito de los fondos”, señaló el funcionario.