
La UEFA mantiene su postura firme contra la FIFA. Tras el intento de privatizar los torneos principales, la confederación europea rechazó las disculpas de Gianni Infantino y exige garantías para el futuro del deporte.
La UEFA ratificó este jueves su rechazo a la FIFA y a su presidente, Gianni Infantino, tras desestimar las disculpas ofrecidas por la entidad madre del fútbol mundial respecto al polémico proyecto de privatización de sus principales torneos.
La organización europea fue contundente al señalar que el pedido de perdón no altera su posición. A través de un comunicado enviado a diversos medios, la UEFA advirtió que «el anuncio de que algunas personas empleadas por el presidente de la FIFA (y cuyas carreras dependen de su favor) están de acuerdo con él, no cambia nada». Esta declaración subraya la profunda desconfianza que persiste en el liderazgo de Infantino tras el intento de captar inversores privados.
La UEFA reiteró que sus asociaciones fueron claras al establecer las condiciones para evitar una ruptura definitiva. Según explicaron, «en primer lugar, debían retirarse las propuestas para privatizar las principales competiciones y, en segundo lugar, debían darse garantías de que tales intentos de desfigurar el juego de esta manera nunca volverían a repetirse». El conflicto surgió a raíz de un plan que buscaba recaudar 4200 millones de dólares mediante la venta de una participación minoritaria, sobre una valuación de 20 000 millones.
Por su parte, la FIFA intentó calmar las aguas durante una reunión de emergencia en Rabat, Marruecos, donde pidió disculpas por los errores en la comunicación del proyecto. No obstante, la entidad advirtió que defenderá su «integridad, buen gobierno y debido proceso» ante las críticas.
Pese a este intento de defensa, el fuerte rechazo de federaciones, futbolistas y diversos actores del ámbito internacional obligó a Infantino a retirar la propuesta pocos días después de haberla presentado.
