
Buenos Aires, 16 septiembre (PV) — El sindicato SER Salud denunció el lunes 14 una dotación crítica de enfermería en el Hospital Eleazar Herrera Motta de Chilecito: un trabajador por turno para 15 camas de Pediatría y otro para cinco camas con respiradores en Terapia Intensiva, además de una elevada precarización contractual que atribuyó a la falta de incorporaciones del Gobierno riojano.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el dirigente gremial Roberto Carrizo informó que la organización recurrió a una escribana para dejar constancia de las condiciones de trabajo. La intervención notarial no prueba por sí misma un incumplimiento administrativo, pero formaliza el relevamiento y diferencia el planteo de una declaración política genérica.
Carrizo también describió la situación de Maternidad, con 20 camas, y sostuvo que las jubilaciones no fueron reemplazadas en cantidad suficiente. En Pediatría, afirmó que la cobertura quedó reducida a un enfermero por turno; en Terapia Intensiva, indicó que una sola persona debe atender cada turno en un sector equipado con cinco camas y respiradores.
Los números corresponden al relevamiento del sindicato y no incluyen el porcentaje de ocupación de las salas al momento de la denuncia. Por esa razón, la dimensión de la carga efectiva sobre cada enfermero no puede darse por determinada. Sí quedó planteada una diferencia concreta entre la capacidad instalada informada y la cantidad de personal asignado por turno.
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El gremio estimó, además, que cerca del 70% del personal de enfermería de Chilecito trabaja bajo modalidades precarias. De acuerdo con Carrizo, una parte ingresó durante la pandemia mediante contratos de locación y hay trabajadores que acumulan más de cinco años sin estabilidad.
El dirigente remarcó que pasar a planta a quienes ya cumplen funciones mejoraría su situación laboral, pero no aumentaría la dotación disponible.
El reclamo compromete directamente al Ministerio de Salud de La Rioja y al hospital provincial. No está centrado en una clínica privada ni en una decisión nacional: SER Salud exige que la administración de Ricardo Quintela incorpore enfermeros, cubra las vacantes producidas por jubilaciones y regularice a quienes ya sostienen la atención.
La discusión también alcanza a los ingresos. Carrizo ubicó los contratos de locación en alrededor de $ 400.000 por jornadas de ocho horas y el valor de una guardia en cerca de $ 35.000. Aseguró que esa suma llevaba aproximadamente seis meses sin actualizarse. Esas cifras fueron aportadas por el gremio y no se conoció una liquidación oficial que las contradijera o precisara.
La conducción del Hospital Herrera Motta ya había reconocido el déficit como prioridad. El 2 de septiembre, la directora Claudia Salguero informó que trabajaba con el Ministerio de Salud para incorporar personal de enfermería.
Esa respuesta oficial muestra que la necesidad precedía a la denuncia del 14; la novedad fue la cuantificación por servicios, la estimación de precarización y la constancia notarial difundida por SER Salud.
Según Carrizo, la dirección del establecimiento comunicó al sindicato que los pedidos de personal fueron elevados a la cartera sanitaria. El dirigente agregó que existen profesionales formados en Chilecito y cuestionó que no hayan sido incorporados para cubrir los puestos dejados por las jubilaciones.
La versión gremial extiende el problema a Villa Unión y al Hospital de la Madre y el Niño, aunque la información central comprobada para esta nota corresponde al efector de Chilecito.
Agencia NA
