Cristina Kirchner inauguró un cuartel de bomberos en el predio de Lugano tomado en diciembre. Pidió protestar “en la vereda” y no cortar las calles

La presidenta Cristina Kirchner inauguró ayer jueves por la tarde un cuartel de bomberos en el predio de Lugano tomado en diciembre. La mandataria remarcó que se recuperó el terreno “con la Constitución en la mano, con la ley, y con la decisión de un juez de la Nación (Daniel Rafecas) de tomar cartas en el asunto”.

Cristina Kirchner estuvo acompañada en el estrado por Hebe de Bonafini y los ministros Nilda Garré (Seguridad), Amado Boudou (Economía) y Alicia Kirchner (Desarrollo Social). En tanto, la mandataria remarcó que la toma del club Albariño la llevó a cabo una “banda organizada y mafiosa que explotaba una demanda de la gente”.

Por otra parte, la Presidenta se dirigió a los grupos sindicales y sociales, y les pidió que revisen los métodos de protesta y “permitan que la gente pueda circular y llegar a sus escuelas y sus trabajos”. Al respecto les recomendó que “cuando protestemos, lo hagamos un poco en la vereda y en el cordón. Si somos un trabajador vayamos a denunciarlo al Ministerio de Trabajo, que se ha hecho cargo siempre”.