La nube de cenizas llegó al sur de Europa y continúan los inconvenientes por los vuelos cancelados

Estiman que la paralización parcial del transporte aéreo continuará algunos días más, por lo menos hasta el martes. El impacto económico sobre el sector podría ser peor que el ocasionado por los atentados de 2001.

La nube de cenizas despedidas por un volcán Eyjafjalla, en Islandia, sigue avanzando sobre Europa y ya llega a España. En ese país, uno de los pocos que hasta el viernes seguían operando normalmente, ya se tuvieron que interrumpir los aterrizajes y despegues en algunos de sus aeropuertos más importantes.

Los expertos que siguen de cerca la actividad del volcán que entró en erupción entre el miércoles y el jueves anticiparon que podría seguir despidiendo material algunos días más (incluso semanas) y que ello seguirá afectando los vuelos sobre Europa al menos durante las próximas horas. Para peor, un segundo volcán en la zona, el Katla, podría entrar en erupción en cualquier momento y, según los científicos, éste llegaría a ser incluso más peligroso.

Desde que el Eyjafjalla entró en erupción, los aeropuertos de buena parte de Europa quedaron cerrados por el peligro que representan las cenizas para los aviones en vuelo. Paradójicamente, Islandia, junto con Irlanda, Noruega y Suecia, son los pocos países que operan prácticamente en normalidad.

La paralización del tráfico aéreo representa una pérdida de más de 200 millones de dólares diarios. Los boletos de tren y autobús están prácticamente agotados y sólo operan algunos pocos aeropuertos.