La Justicia porteña ordenó que sigan con prisión preventiva dos acusados de trata de menores

La Cámara Federal porteña resolvió que sigan procesados con prisión preventiva dos acusados de trata de menores, tras dar por probado que secuestraron a tres chicas en Chaco y las llevaron a la Ciudad de Buenos Aires para encerrarlas en un departamento y obligarlas a prostituirse.

La decisión partió de la sala I del tribunal de apelaciones, que además confirmó un embargo de cien mil pesos sobre los bienes de uno de los detenidos, para cubrir futuras indemnizaciones civiles que puedan reclamar las adolescentes menores de 18 años, quienes ya volvieron a su provincia natal, según el fallo al que accedió Télam.

Para los camaristas Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah hay pruebas para sostener que la pareja detenida trasladó “mediante engaños” a las jóvenes desde Chaco.

Asimismo, se constató que dos de ellas pudieron escapar del departamento ubicado en la zona de la Facultad de Medicina y una quedó cautiva sometida a “proceso de ablande”.

La situación se descubrió a raíz de un llamado anónimo a la comisaría de la zona, que la misma noche de recibida la denuncia allanó el lugar, en Viamonte al 1600.

Para la Cámara, que ratificó un fallo de primera instancia, las pruebas contra Mariana Cáceres y Gastón Guillemet “resultan indicadoras de la presencia de las mujeres, de su corta edad, de que fueron traídas engañadas con la finalidad de explotarlas sexualmente”.

Las pruebas también revelan “el proceso de “ablande” al que estaban siendo sometidas, de la participación de una tercera persona en la maniobra (una mujer llamada “Vero”), de la existencia de otro departamento donde se encontraría esta última, y en el que se habrían alojado dos de las “chicas” tras su huida del de la calle Viamonte con motivo de su enojo con el imputado”.

El tribunal sostuvo que por el momento ambos deben quedar detenidos de manera preventiva porque aún faltan producir pruebas, como las declaraciones de las tres víctimas que se requerirán a Chaco y su liberación podría poner en riesgo la pesquisa.