La definición ante los santiagueños

La definición ante los santiagueños

Gimnasia jugó y perdió la final que disputó ante Quimsa en el 2015, donde también tenía desventaja de cancha y el equipo santiagueño festejó al ganar, por dos puntos, el sexto partido en el Socios Fundadores.

Santiago Scala.

En una campaña donde siempre fue protagonista y con jugadores que estaban en un muy buen nivel, pero no tan extenso como el de esta oportunidad, fue segundo en la Conferencia Sur y empezó a hacer fuerte en los cruces al eliminar a Boca y a Peñarol, ajustadamente por tres a dos, mientras que en semifinales dejó afuera a Quilmes con un claro tres a cero.

En la final frente a Quimsa, perdió los dos primeros en Santiago, ganó los dos siguientes en el Socios —uno en tiempo suplementario— y viajó nuevamente a la ciudad santiagueña, donde cayó por 12.

 

El sexto partido

Gimnasia jugó un partido enorme durante más de treinta minutos, tuvo contra las cuerdas al mejor equipo de la temporada, pero en el cierre apareció la capacidad competitiva de Quimsa para quedarse con una victoria dramática y el campeonato.

El conjunto patagónico encontró desde el inicio respuestas que había buscado durante gran parte de la serie. El juego interior de Sam Clancy finalmente logró equilibrar el duelo físico con Robert Battle, una batalla que hasta entonces había sido favorable al pivote santiagueño. Esa producción abrió espacios para los perimetrales y permitió que Gimnasia desarrollara un ataque mucho más fluido.

 

Samuel Clancy y el “Penca” Aguirre.

La otra gran diferencia estuvo atrás. Nicolás de los Santos controló a Nicolás Aguirre, Schattmann limitó a Diego García y la defensa colectiva obligó a Quimsa a jugar incómodo. Sin transición rápida y forzado a ataques largos, el visitante lució desconectado durante gran parte de la primera mitad.

Cuando Gimnasia llegó a sacar once puntos de ventaja en el segundo cuarto, parecía estar transitando su mejor momento de toda la final. Había gol repartido, pocas pérdidas y una energía defensiva que mantenía a raya a uno de los ataques más peligrosos de la Liga.

Sin embargo, los campeones rara vez desaparecen del partido. Diego García sostuvo a Quimsa en el peor tramo con una serie de conversiones agresivas y Silvio Santander encontró una respuesta táctica que terminaría siendo decisiva: la defensa zonal.

La 2-3 modificó el ritmo del encuentro. No anuló a Gimnasia, pero sí le quitó comodidad.

 

Dos de los grandes pivotes de la Liga, Battle y Clancy.

La Fusión empezó a controlar mejor el rebote, aceleró cuando tuvo oportunidad y regresó al partido después de haber estado claramente dominada.

El tercer cuarto mostró nuevamente la mejor versión del Verde. La intensidad defensiva regresó y así los tiradores de Quimsa volvieron a sentirse incómodos. Pero cada vez que el local parecía tomar el control definitivo, Quimsa encontraba una respuesta.

Santander sacó referencias interiores, utilizó a Mainoldi como falso pivote y rodeó la cancha de jugadores capaces de defender y correr.

La decisión terminó modificando el desarrollo del juego. Quimsa ganó movilidad y encontró el escenario que necesitaba para discutir el cierre.

 

Gabriel Deck marca a Schattmann.

 

Otro desarrollo

Lucas Pérez protagonizó minutos de enorme valor, Fernández Chávez realizó un trabajo defensivo determinante y Gabriel Deck apareció cuando más pesaba la pelota.

Gimnasia no dejó de pelear. Lo hizo incluso cuando perdió a Scala por lesión en el tramo decisivo. Lo hizo cuando Quimsa pasó al frente por primera vez desde los minutos iniciales. Lo hizo hasta la última posesión.

Los dos minutos finales fueron una sucesión de tensión, nervios y oportunidades desperdiciadas. Con el marcador igualado, cada posesión valía una temporada.

Hubo pérdidas —como la de Aguirre en la mitad de la cancha—, tiros que normalmente entran —como un intento de Schattman— y esta vez no encontraron destino, rebotes que parecían quedar servidos y terminaron escapándose. Quimsa aprovechó mejor ese escenario de incertidumbre y logró sostener la ventaja mínima hasta el final.

 

 

 

Las imágenes finales reflejaron la crueldad del deporte. Schattmann errando cerca del aro, Cavaco peleando cada rebote ofensivo, Mainoldi salvando una pelota decisiva y los jugadores de Gimnasia observando cómo el campeonato se escapaba por márgenes mínimos.

La derrota dolió porque estuvo cerca de extender la serie. Porque Gimnasia jugó una serie extraordinaria, tuvo pasajes de altísimo nivel y porque hizo creer a toda una ciudad que el título era posible. Esa vez la historia eligió a Quimsa, habrá que ver qué sucede desde este sábado, con el mismo escenario, formato y protagonistas.

 

La hinchada aquella vez estaba en la tribuna de “Cemento”.

 

Síntesis

Gimnasia 68: Nicolás de los Santos 12, Leonel Schattmann 20, Diego Cavaco 5, Federico Aguerre 13 y Samuel Clancy 12 (FI); Santiago Scala 4, Diego Guaita 2, Pablo Orlietti 0. DT: Gonzalo García.

Quimsa 70: Nicolás Aguirre 0, Diego García 14, Gabriel Deck 13, Sebastián Vega 10, y Robert Battle 12 (FI); Chaz Crawford 0, Leonardo Mainoldi 7, Juan Fernández Chávez 5, Lucas Pérez 9. DT. Silvio Santander.

Parciales: 23-17, 39-37 y 57-54. (23-17, 16-20, 18-17 y 11-16).

Árbitros: Estévez, Chiti y Sampietro.

Estadio: Socios Fundadores.

 

Serie final

Quimsa 70 – Gimnasia 54

Quimsa 92 – Gimnasia 69

Gimnasia (C) 76 (63) – Quimsa 70 (63)

Gimnasia (C) 81 – Quimsa 75

Quimsa 82 – Gimnasia 70

Gimnasia 68 – Quimsa 70