Exigen la renuncia del primer ministro armenio por el acuerdo del alto el fuego con Azerbaiyán

Exigen la renuncia del primer ministro armenio por el acuerdo del alto el fuego con Azerbaiyán

Miles de manifestantes protestaron y se enfrentaron con la Policía este miércoles en la capital de Armenia, Ereván, para exigir la renuncia del primer ministro, Nikol Pashinian, en rechazo del alto el fuego acordado en la región separatista de Nagorno Karabaj, que fue celebrado como «una brillante victoria» por Azerbaiyán.

Con gritos contra Pashinian, al que acusan de haberse rendido, la multitud se concentró frente a la Asamblea Nacional (Parlamento) por segundo día consecutivo para exigir su dimisión y rechazar el cese de hostilidades que obliga a ceder parte de territorios del enclave Nagorno Karabaj, de mayoría armenia, que declaró su independencia de Azerbaiyán pero nunca logró reconocimiento internacional.

«Le damos tiempo para dimitir antes de la medianoche y, además, exigimos convocar una reunión extraordinaria del Parlamento para tratar ese asunto», demandó un vocero del partido opositor armenio Dashnaktzutiun, Ishan Sagatelián, explicando los términos del ultimátum.

El propio Pashinian admitió ayer que «esto es un gran fracaso y un desastre» y asumió su responsabilidad personal al respecto, pero rehusó los pedidos de renuncia de los manifestantes y explicó que la situación militar era apremiante.

Frente a esta posición oficial, Sagatelián aclaró que la oposición quiere evitar enfrentamientos, pero destacó su convicción de que los ciudadanos iniciarán actos de desobediencia si se lo piden.

Asimismo, advirtió a las autoridades del «gran error» que sería la práctica de detenciones masivas, como se empezó a ver hoy, reportó la agencia de noticias rusa Sputnik.

Durante las protestas de las últimas horas en Ereván fueron arrestados varios responsables políticos, como el líder de Armenia Próspera, Gagik Tsarukian, así como otros manifestantes.

También se produjeron estampidas y altercados cuando los policías intentaron detener a otros manifestantes que querían intervenir ante la multitud.

Pero, al final, la Policía dejó que las protestas continuaran, pese a que no estaban autorizadas a causa de la ley marcial que rige en el país desde finales de septiembre, cuando comenzó la guerra en Nagorno Karabaj.

El anuncio del alto el fuego el lunes pasado ya desató ese mismo día una ola de protestas y disturbios en la capital armenia, que terminó con la sede de Gobierno saqueada, el edificio del Parlamento tomado por manifestantes y el titular del Poder Legislativo, Ararat Mirzoyan, herido.