Con los casos, las muertes y las hospitalizaciones por coronavirus en niveles récord en Estados Unidos, un panel de expertos tiene previsto celebrar una votación que se espera allane el camino para que el ente regulador nacional autorice el uso de la primera vacuna contra el coronavirus en el país, la desarrollada por Pfizer y BioNTech.
La junta de asesores de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) comenzó esta mañana una reunión previa a la votación, que es vista como el último paso antes de que Estados Unidos decida empezar a recibir y distribuir entre sus estados millones de dosis de la vacuna, que en sus ensayos mostró una alta eficacia.
«Hoy consideraremos hacer disponible para millones de estadounidenses una vacuna todavía en investigación que ha sido desarrollada, probada y revisada en tiempo récord, con testeos adicionales aún en curso en estudios en marcha», dijo el doctor Doran Fink, subdirector de la división vacunas de la FDA, al inaugurar el debate del panel.
La decisión de la FDA se espera en momentos en que Estados Unidos atraviesa su tercer y peor pico de la enfermedad, que ya dejó más de 289.000 muertos en el país y más de 1,5 millones en todo el mundo a un año de su aparición
«El público estadounidense exige y merece una revisión rigurosa, integral e independiente de los datos», agregó al inicio de la reunión de la Comisión Asesora en Vacunas y Productos Biológicos Relacionados, transmitida en directo por Internet.
