Efectivos de Prefectura Naval encontraron los cadáveres de la nena de dos años y su abuela que habían desaparecido el domingo, luego de la explosión y naufragio del yate en el que navegaban por el río Luján, a la altura de la localidad bonaerense de San Isidro.
Según los informes oficiales, los cuerpos habían quedado atascados dentro del casco de la embarcación, que fue puesta a flote con una grúa que trabajó durante 20 horas, y formó parte de las tareas de búsqueda que también incluyeron a buzos tácticos, naves de Prefectura y hasta perros especializados en operativos acuáticos.
Por la explosión también resultaron heridos los padres de la nena, que ya recibieron el alta médica, y una prima de la misma, quien se encuentra internada en el hospital Garrahan con heridas de gravedad y el 50% de su cuerpo quemado.
