En su carta de renuncia, Posse apunta a la “minoría dominante que perdió el 28 de junio”

El renunciante ministro de Educación porteño, Abel Posse, adjudicó a la “minoría dominante que persiste más allá del resultado electoral del 28 de junio”, la decisión de alejarse del cargo para el que había sido designado apenas 11 días atrás.

Posse sostuvo, en una de los párrafos de su dimisión, que su nombramiento provocó “el rechazo insultivo, calumnioso y sonoro de esa minoría dominante que persiste más allá del resultado electoral del 28 de junio” en referencia al gobierno nacional, desde donde se criticó su nombramiento.

La carta de renuncia, que fue fotocopiada y repartida a la prensa esta mañana en la sede del Gobierno porteño, contiene elogios a Mauricio Macri por haber tenido el “coraje” de designarlo al frente de Educación.

“El hecho de que hayas decidido nombrar un intelectual independiente, como los que se habían mencionado oportunamente, es un hecho excepcional que te honra por la voluntad de replantear con ideas nuevas esta crisis”, elogió.

Pero lamentó que “sectores sindicales, con presencia del gobierno de la Nación y de un anterior ministro de Educación nacional (presuntamente Daniel Filmus), me dedicaron una manifestación de rechazo” contra su persona.

Esos sectores, dijo, “lanzaron a poco tiempo del inicio del año lectivo 2010, la frase extorsiva más difícil de soportar para quien propuso sacralizar los derechos del niño de no ser rehén de un derecho de huelga salvajemente extendido: ‘o usted renuncia o en marzo no se inician las clases'”.

Al despedirse, el polémico ex funcionario, quien había pedido represión contra las manifestaciones callejereras y había hablado de “trotsko-leninismo” en el gobierno de los Kirchner, abogó por un “retorno sarmientino” en la educación.