Del empleo informal al éxodo hacia el Conurbano: las alertas que surgen del CEM

Buenos Aires, 6 junio (PV)— El Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) abordó, mediante distintos informes, dos de las principales problemáticas socioeconómicas que afectan a la población, en los que se detallan los niveles de informalidad laboral y su relación con las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs), y la pérdida de personas que registra la Ciudad de Buenos Aires con la Provincia.

Informalidad laboral y el vínculo con las PyMEs 

Según los últimos datos del INDEC, la informalidad laboral alcanza al 43,3% de los trabajadores ocupados en los aglomerados urbanos del país.

Sin embargo, en las empresas registradas el número aumenta 3,6 puntos porcentuales (p.p.) al 46,9%. Esto desliza que no necesariamente el empleo informal se concentra en las compañías clandestinas ni es un fenómeno homogéneo.

Al mismo tiempo, el 21,4% trabaja en unidades productivas no registradas –informalidad estructural de subsistencia– con lógicas y necesidades de intervención radicalmente distintas.

Tasa de informalidad por categoría ocupacional.

Tasa de informalidad por categoría ocupacional.

Foto: Agencia NA / CEM

“El dato tiene consecuencias directas para el diseño de políticas públicas: la mayoría de los asalariados informales no está en empresas que operan al margen del sistema regulatorio, sino en empresas que lo conocen y eligen incumplirlo”, explicó el informe del Centro de Estudios Metropolitanos (CEM).

El dato de informalidad se agrava si se tiene en cuenta las empresas con hasta diez empleados: allí, casi el 70% alcanza a los asalariados informales.

De acuerdo a los datos a los que accedió la Agencia Noticias Argentinas, este patrón se confirma tanto a nivel regional como sectorial: construcción, con 68,8% de informalidad asalariada y 68,3% en micro/pequeñas; hoteles y restaurantes (55,9% y 59,7%), y comercio (45,3% y 63,8%).

Ante esto, desde el CEM califican a estas empresas como “el principal ámbito donde se produce y reproduce el empleo informal en el país”.

Frente a esto, el informe propone cuatro líneas de políticas para conseguir una mayor formalización del empleo:

  • Reducción de costos patronales: disminuir los pagos por cada empleado para que “concentre el beneficio en las unidades más pequeñas”.
  • Simplificación normativa y tributaria: avanzar en la interoperabilidad entre los tres niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal), fortalecer el vínculo entre aportes y prestaciones del Monotributo y usar la trazabilidad digital de pagos para reducir la subdeclaración.
  • Fiscalización por perfil: incluye la construcción de una plataforma de interconexión de datos entre organismos del Estado y la regularización gradual como alternativa a la sanción inmediata.
  • Apoyo productivo: capacitación, asistencia técnica y vinculación con cadenas de valor formales, mediante una arquitectura de financiamiento diferenciado.
Tasa de informalidad asalariada por rama de actividad.

Tasa de informalidad asalariada por rama de actividad.

Foto: Agencia NA / CEM

“La condición transversal a todas estas líneas es la coordinación y la continuidad. La evidencia regional muestra que los países que lograron reducir la informalidad de manera sostenida lo hicieron combinando múltiples instrumentos durante períodos prolongados que trascendieron los ciclos políticos. Una agenda de formalización efectiva requiere, además de los instrumentos técnicos, un consenso mínimo entre el Estado, el sector empresarial y los sindicatos sobre los objetivos y los mecanismos de monitoreo”.

Saldo migratorio entre Ciudad y Provincia 

Otro de los informes del CEM analiza los saldos migratorios en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA) en base al Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022 del INDEC.

Del total, 62.676 personas que residían en CABA fueron censadas en PBA y en el flujo inverso alcanzó las 39.058 personas.

Esto arrojó un saldo negativo para la Ciudad de 23.618 personas, lo que indica que CABA es quien pierde población neta, y no al revés.

Desglosado por perfiles, el nivel educativo bajo aporta el mayor peso al flujo de personas de CABA hacia PBA: el 26,6% de esas personas no finalizó el secundario, frente al 14,2% del flujo inverso.

Porcentaje acumulado de grado máximo de instrucción.

Porcentaje acumulado de grado máximo de instrucción.

Foto: Agencia NA / CEM

De PBA hacia CABA, en cambio, está fuertemente concentrado en niveles universitarios, donde el 62,7% tenía o estaba cursando estudios universitarios o de posgrado al momento del censo.

La Ciudad, a su vez, aporta el mayor flujo de personas desocupadas (2.418)  frente a 1.730 del flujo inverso; y 8.438 personas sin ningún tipo de cobertura de salud, más del doble que en el flujo PBA hacia CABA (3.698), lo que implica que el territorio de Axel Kicillof absorbe una población en condiciones de mayor vulnerabilidad socioeconómica y sanitaria.__IP__

“Estos resultados no avalan la narrativa del free rider. Al menos en el plano migratorio, los datos sugieren una dinámica inversa a la sostenida por el GCBA: es la Provincia quien recibe y debe atender a la población que la Ciudad expulsa de manera permanente”, señalaron.

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