Cristina quiere un pacto entre el Estado, gremios y empresas

Frente a la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) y con el líder de la CGT, Hugo Moyano, sentado en el auditorio, la presidenta Cristina Fernández reflotó la idea de un pacto social tripartito entre el Estado, los gremios y las empresas.

“La puja distributiva no es una cuestión económica, sino parte de la condición humana, y hay que darle racionalidad, un marco institucional”, dijo la mandataria en el cierre de la 16ª Conferencia de la UIA.

La imagen de la jefa de Estado en la mesa principal del evento con el titular de la entidad industrial, Héctor Méndez, y el camionero Hugo Moyano, fue la síntesis del coloquio.

El sindicalista dijo que “con la Unión Industrial seguramente comienza una nueva etapa, ya hemos quedado en llamarnos para empezar a realizar distintas reuniones”.

Desde el inicio, Cristina dio señales políticas, al asegurar que siempre se sintió cómoda en reuniones con industriales y sindicalistas. Además, aclaró que ya nadie piensa en un “Estado empresario”, ante advertencias de empresarios sobre la necesidad de una menor intervención estatal.

Conciliador. Antes de la Presidenta –y también en tono conciliador– habló Méndez, quien subrayó que las demandas presentadas por la entidad no deben ubicarlos “como opositores”.

Méndez dijo que a los empresarios les “consta el inmenso potencial de crecimiento que tenemos y la oportunidad que nos brinda un mundo que, esta vez, nos convierte en protagonistas”.

Añadió que tras años de volatilidad económica “ahora entramos en tiempos en que debiéramos, para aumentar crecimiento y competitividad, inaugurar una nueva capacidad de entendimiento entre empleadores y trabajadores, que también contribuya a disminuir la litigiosidad laboral, que conspira en contra de nuestros costos”.

“En este sentido –agregó– confiamos en que los legisladores respeten la voluntad acordada entre empleadores y trabajadores sobre proyectos que afecten esta relación”.

Méndez recordó el optimismo que generaron las palabras del ex presidente Néstor Kirchner en el acto por los 120 años de la UIA.

Sin embargo, pidió no ser malinterpretado: “Coincidir y compartir ideas y conceptos sostenidos por la presidenta de la Nación, no nos convierte en oficialistas”, dijo, a la vez que remarcó que tampoco las “críticas, demandas y propuestas” los ubica “como opositores”.

Sintonía. Por su parte, el ministro de Planificación, Julio De Vido, afirmó que existe “una gran predisposición a recrear el diálogo” entre el Gobierno y el sector empresarial.

Antes de ingresar al salón, el funcionario fue consultado sobre el proyecto de ley de Distribución de Ganancias que impulsa el diputado del Frente para la Victoria, Jorge Recalde.

“A mí no me van a escuchar hablar de cosas de otros poderes, ni del Judicial, ni del Legislativo. No tengo mayor opinión, creo que eso lo tienen que ver fundamentalmente los trabajadores, los empresarios y los diputados. Si yo opinara, no sumaría”, dijo.

En cuanto a si se podría alcanzar el acuerdo tripartito, indicó que “cuanto más masa crítica haya, el acuerdo a va a tener más entidad”.