¿Sabías que los campeones del mundo no se llevan la copa original a casa? Te contamos el reglamento de la FIFA y la historia detrás del trofeo que levantan los capitanes.
La selección que se consagre campeona del Mundial 2026 levantará el trofeo original durante la ceremonia de premiación, pero deberá devolverlo a la FIFA minutos después en el vestuario, recibiendo a cambio una exclusiva réplica denominada “trofeo de los campeones”.
El reglamento de la FIFA es taxativo respecto a la propiedad de la pieza. Según el artículo 45, el trofeo original, una obra de oro de 18 quilates con 36,8 centímetros de altura y 6,175 kilogramos de peso, permanece bajo custodia permanente del organismo en su museo de Zúrich, Suiza. Esta medida busca evitar incidentes históricos como el robo del antiguo trofeo Jules Rimet, que fue sustraído en Brasil en 1983 y nunca recuperado.
“A la selección ganadora del Mundial de la FIFA 26 se le hará entrega del Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA, el cual seguirá siendo propiedad de la FIFA. Inmediatamente después del pitido final, la selección ganadora recibirá el trofeo en una ceremonia que se celebrará en el terreno de juego. Una vez finalizada dicha ceremonia y antes de abandonar el estadio, la selección ganadora devolverá el trofeo a la FIFA en el vestuario. En ese momento, recibirá el Trofeo de los Campeones de la Copa Mundial de la FIFA (el «trofeo de los campeones»)“ (textual del reglamento de la FIFA)
La réplica que los jugadores llevan a sus países es una pieza de bronce bañada en oro, fabricada por la misma firma italiana GDE Bertoni. Aunque esta reproducción queda en poder de la federación ganadora, legalmente sigue siendo propiedad de la FIFA, la cual puede solicitar su devolución en cualquier momento. Los campeones son responsables de garantizar su seguridad, mientras que el trofeo original solo abandona su sede para eventos específicos como el sorteo, el partido inaugural y la final.

El valor de la pieza original es incalculable, con estimaciones de mercado que superan los 20 millones de dólares en caso de una hipotética subasta. Mientras tanto, los nombres de los ganadores se graban en la base del trofeo original, que cuenta con espacio para nuevas inscripciones hasta el año 2038, momento en el cual la FIFA deberá definir el futuro del diseño de este símbolo máximo del fútbol mundial.
A diferencia de la versión actual del trofeo, en su primera representación (el trofeo Jules Rimet), la selección que lo ganaba 3 veces se queda de manera permanente con el original.
