Foto: nota original, La Tecl@ Ee
El virus en cuestin mide apenas 120 nanmetros (es decir, 0,00000012 metros), y su capacidad de dao se pondera a la fecha en 138 millones de contagiados y tres millones de muertos en todo el planeta.
En un ao, hasta febrero pasado, el mundo produjo unos 87.000 trabajos cientficos sobre Covid-19, y tengo la sospecha de que todava hay aspectos que merecieron poca atencin.
Por ejemplo, cmo el virus enferma a quienes no estn contagiados, porque en una pandemia la gente no se enferma solamente por la infeccin.
Y, de la misma forma en que el virus ataca al sistema inmune y lo enloquece llevndolo a destruir sus tejidos sanos, no intuimos un fenmeno anlogo al observar nuestro escenario poltico y social, con personajes y muchedumbres lanzados de cabeza contra la vacuna y los cuidados de la pandemia?
Creo que hay entre nosotros dos efectos poco examinados sobre las reacciones colectivas ante la pandemia. Uno es la respuesta de negacin manaca de referentes polticos y mediticos y de sectores de la sociedad.
El otro enigma es sobre la forma en que los discursos de las autoridades mostrando los logros para combatir la pandemia, las vacunas que llegan, el reequipamiento del sistema de salud, etc. todos esos intentos de llevar tranquilidad a la poblacin repercuten al revs, como boomerang, en algunos sectores, que terminan razonando: “Entonces, el peligro ya no es tanto y podemos relajarnos”. Le pas a Chile. No nos pas a nosotros?
Sobre la negacin manaca, podramos acudir al discurso de Juntos por el Cambio y de los grandes medios desde marzo de 2020, y contarlo as: la pandemia no existe, es un invento del gobierno peronista para implantar una dictadura, pero la pandemia, que no existe, no es tan terrible como dice el gobierno. Las vacunas son todas un engao, menos Pfizer, la cual nosotros podramos conseguir pero el gobierno rechaza. Las vacunas, que son un engao y un veneno, llegan en forma insuficiente, y el gobierno y sus amigos acaparan ese veneno que podra salvar a muchos en vacunatorios VIP
Las nuevas restricciones que se quieren imponer desde el gobierno lesionan las libertades, pero el gobierno fracas en su gestin de la pandemia.
O sea, una cosa y la contraria.
Imagino que un psicoanalista que escuchara este discurso diagnosticara un delirio psictico, pero no soy psicoanalista y quizs est pifindola mucho.
Lo que es seguro es que, ante un cuadro sanitario de grave crisis con contagios multiplicados y muertes, el rumbo que propone la oposicin y los grandes medios es como caminar con los ojos cerrados en medio de un tiroteo.
Sabemos muy poco qu es una pandemia y cules son sus consecuencias. Pero saber muy poco sobre una amenaza que pende sobre todos y que incluye la muerte, es desquiciante.
Foto: nota original, La Tecl@ Ee
En 1347, cuando la peste negra se propag por Europa matando a un tercio de sus 75 millones, saban tan poco que parte de las reacciones desquiciadas consisti en culpar a los judos atribuyndoles envenenar las fuentes pblicas con pociones de veneno de araas y ofidios.
Y hubo repetidos episodios de masacres de los imaginarios culpables.
Hoy, por suerte, tenemos la ciencia para explicarnos las andanzas de los microorganismos. Pero, por desgracia, tambin tenemos los anti-ciencia, que niegan todo y buscan culpable
No seran tan preocupantes si no contaran con los miedos de comunicacin, porque son miedos de comunicacin, que les confieren a esas minoras demenciales un falso tamao de mayoras frente a las cuales las verdaderas mayoras nos sentimos en inferioridad.
Lo explic el socilogo Daniel Feierstein luego de una encuesta de la Universidad de Quilmes que muestra que las mayoras apoyan medidas estrictas frente a la pandemia, pero creen que la mayora se opondr a ellas.
La pandemia enloquece al punto de crear internas en la oposicin de Juntos por el Cambio entre quienes gestionan y quienes no, y en el gobernante Frente de Todos, entre las autoridades y un sector que les critica blandura.
Y hasta produce acercamientos impensados, como el clamor conjunto del kirchnerismo y los sectores privados de la salud pidiendo medidas ms duras para frenar un inminente colapso sanitario. Es curioso, porque el alto empresariado nunca mostr afinidad con Kicillof y Mximo Kirchner.
Es necesario asumir que sabemos muy poco sobre la pandemia, en especial sobre las formas en que este tsunami sanitario enferma sin necesidad de infectar.
