Buenos Aires, 15 agosto (PV) – El terremoto que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto dejó al menos 40 Bienes de Interés Cultural (BIC) afectados en siete departamentos, según el primer balance presentado por el Ministerio de las Culturas de ese país, que advirtió además sobre daños en centros históricos, espacios religiosos y expresiones del patrimonio inmaterial.
De acuerdo con una nota de El Espectador, del total de inmuebles relevados, 22 presentan afectaciones de grado alto, 13 de grado medio y cinco de grado bajo. El departamento más perjudicado es Valle del Cauca, con 23 bienes afectados, mientras que Antioquia y Cauca registran seis casos cada uno.
En Cali, 11 bienes presentan daños de consideración, entre ellos el Palacio Nacional, la Catedral de San Pedro, el Teatro Municipal y el Hospital Universitario Evaristo García. También fueron afectados el conjunto de la Plaza Principal de Jardín, en Antioquia; el centro histórico de Popayán; la Catedral de Manizales y edificios patrimoniales de Quibdó y Santa Rosa de Cabal.
El impacto también alcanzó a 84 bienes muebles e inmuebles con valor patrimonial que no cuentan con una declaratoria formal de protección. Entre ellos figuran 39 espacios religiosos distribuidos en distintos departamentos del país.
El Ministerio informó además que 12 de los 15 centros históricos ubicados en la zona afectada por el terremoto sufrieron daños. La situación alcanza particularmente al Paisaje Cultural Cafetero, reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial, donde más del 60% de los centros urbanos habría registrado algún tipo de afectación.
Según el balance oficial, las localidades más próximas al epicentro, entre ellas Sevilla, El Cairo y El Águila, presentan daños especialmente graves, con colapsos de viviendas, vías bloqueadas y cortes de servicios básicos en sectores rurales.
La emergencia también afectó al patrimonio cultural inmaterial. El Ministerio identificó ocho manifestaciones perjudicadas, entre ellas los Portadores de Viche, las macetas de alfeñique de Cali, los gualíes, alabaos y levantamientos de tumbas, los saberes vinculados con la partería afro del Pacífico, las cocinas tradicionales y el Carnaval de Riosucio.
La ministra de las Culturas, Paola Holguín, anunció la conformación de una red de profesionales y una metodología para intervenir los sitios afectados. Además, anticipó la emisión de una resolución destinada a agilizar las reparaciones urgentes.
Las autoridades aclararon que esas primeras intervenciones no implican una restauración inmediata. Los inmuebles con daños estructurales profundos requerirán estudios especializados y deberán definirse criterios de recuperación que contemplen tanto sus características arquitectónicas como el valor simbólico que tienen para las comunidades.
Agencia NA
