Choques entre Nación y Ciudad por la seguridad vial

Otro dilema entre la Ciudad y la Nación puso de manifiesto las diferencias entre ambos en medio del intenso movimiento turístico en todo el país. El Gobierno porteño denunció la falta de decisión de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) para sancionar a los choferes de ómnibus de larga distancia cuyos tests de alcoholemia en las terminales porteñas han dado positivos. Y desde la Secretaría de Transporte nacional respondieron que al Gobierno porteño no le interesa una real mejora en la seguridad vial, sino hacer “marketing” con el tema.

El ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro, fue el primero en disparar: “No es la primera vez que nos encontramos ante un caso de alcoholemia positiva en choferes de ómnibus larga distancia, pero la CNRT (que depende del Gobierno nacional y que hace operativos conjunto con el Ejecutivo porteño) no acompaña en la aplicación de sanciones, ya que no recuerdo que se haya penalizado a un solo conductor descubierto alcoholizado al volante”.

En tanto, el secretario de Transporte de la Nación, el ex macrista Juan Pablo Schiavi, dijo que el Gobierno de Mauricio Macri no se interesa por la seguridad vial. “Estoy enojado. Con la Ciudad de Buenos Aires mantuvimos un espíritu de cooperación permanente. Les enseñamos a los agentes de tránsito a hacer los controles. Sin embargo, la actitud del macrismo es siempre la misma: lo único que les interesa es hacer marketing en vez de avanzar en una política integral que aporte a un cambio de conducta o un proceso que beneficie al conjunto”, dijo.

Según el Gobierno Nacional, en el último año y medio se registraron sólo 17 casos de alcoholemia positivos entre los 18.000 choferes de ómnibus de larga distancia en todo el país y a seis se les quitó la licencia de por vida, por considerar que no podían volver a manejar.