Chaco: la obra de SAMEEP dejó a Sáenz Peña sin agua y obligó a cerrar escuelas

Chaco: la obra de SAMEEP dejó a Sáenz Peña sin agua y obligó a cerrar escuelas

Chaco: la obra de SAMEEP dejó a Sáenz Peña sin agua y obligó a cerrar escuelas

Buenos Aires, 4 agosto (PV) – El operativo de la empresa estatal SAMEEP sobre el Segundo Acueducto del Interior dejó a Presidencia Roque Sáenz Peña sin abastecimiento normal de agua potable más allá del plazo anunciado y obligó a escuelas y a la universidad pública local a suspender sus actividades presenciales.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la administración de Leandro Zdero había informado que las intervenciones se desarrollarían entre el 27 y el 31 de julio y aseguró que el Primer Acueducto y un esquema de camiones cisterna garantizarían la prestación durante los trabajos.

La promesa no se cumplió en la segunda ciudad más poblada del Chaco. Al llegar el domingo 2 de agosto, vecinos continuaban esperando la normalización, instituciones educativas comunicaban cierres para el lunes y SAMEEP reconocía que sus equipos seguirían trabajando durante la noche y parte del día siguiente.

La Escuela de Educación Técnica 22 “Teniente Benjamín Matienzo” suspendió las clases presenciales de los turnos mañana y tarde porque no podía asegurar condiciones sanitarias. La UEGP 193 San Roque tomó la misma decisión e incluyó las actividades de Educación Física.

La Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAus) dispuso además la suspensión de todas las actividades presenciales desde el 3 de agosto y hasta que se recomponga el servicio. Su rectorado invocó razones de higiene, seguridad y funcionamiento institucional y trasladó a modalidad remota las tareas que pudieran continuar.

El impacto alcanzó también a Puerto Tirol, donde residentes expresaron malestar por la falta de agua y esperaban la recuperación gradual de la presión. La crisis no quedó limitada a una incomodidad doméstica: afectó el derecho a estudiar, trabajar y sostener condiciones sanitarias básicas.

Las tareas de SAMEEP incluían intervenciones sobre el puente del río Negro, la cisterna de Sáenz Peña y la estación de bombeo 7. Para ejecutarlas se dejó fuera de servicio el Segundo Acueducto, una infraestructura que abastece a más de una docena de localidades del interior.

Antes del corte, la empresa estatal afirmó que el Primer Acueducto seguiría operando con normalidad y que el plan de contingencia, coordinado con la Administración Provincial del Agua, Vialidad y los municipios, atendería mediante cisternas cualquier disminución del servicio.

El cierre de establecimientos demuestra que la contingencia fue insuficiente al menos en Sáenz Peña. Las instituciones no habrían suspendido la presencialidad si el suministro alternativo hubiera permitido garantizar agua para baños, limpieza y consumo.

SAMEEP explicó que la interrupción era necesaria por la complejidad de las maniobras y que la normalización debía ser gradual. Su presidente, Nicolás Diez, informó que el agua debía recorrer el sistema, cargar cisternas y recuperar presión antes de volver a la red.

La obra puede ser necesaria y aportar más caudal cuando entre plenamente en funcionamiento. Ese objetivo no elimina la responsabilidad por haber anunciado cinco días de afectación, asegurar que el abastecimiento estaba garantizado y llegar al regreso a clases con instituciones cerradas por falta de agua.

El propio gobierno difundió que Zdero seguía cada etapa del operativo. La conducción política no puede entonces descargar todo el resultado sobre técnicos o contratistas: conocía el cronograma, el riesgo eléctrico, el alcance territorial del corte y la estrategia de contingencia.

No se informaron daños en la infraestructura ni contaminación del agua. El problema comprobado fue la prolongación del desabastecimiento y la imposibilidad de sostener actividades presenciales en instituciones educativas, pese a la garantía oficial previa.

La próxima comprobación será la hora efectiva de recuperación del caudal y la presión en cada barrio, no el momento en que SAMEEP anuncie que terminó las maniobras. Hasta que el agua llegue regularmente a hogares y escuelas, el operativo seguirá mostrando una diferencia concreta entre el comunicado provincial y el servicio recibido por la población.

Agencia NA