Si bien el cannabis ha tenido otros competidores que nunca dieron una pelea justa, como fueron los compuestos sintticos (y patentables) de laboratorios que cuentan con la confianza ganada por la trayectoria pero que no siempre han demostrado ser necesariamente ms efectivas que los compuestos de origen natural. Estos frmacos conllevan otras ventajas de peso como la composicin exacta y la confiabilidad en la dosificacin, pero sin embargo cuando en algunas patologas la medicina tradicional se qued sin respuestas (como en el caso de algunas epilepsias refractarias) el cannabis vino a ocupar un espacio que le vali de mnima, la curiosidad de la comunidad cientfica y mdica para abrir otras puertas en cuanto al tratamiento de algunas afecciones.
Durante la ltima dcada, las publicaciones cientficas sobre cannabis sativa se han incrementado exponencialmente, y con ellas los estudios clnicos y los usos en diversas condiciones como algunas epilepsias, dolor crnico, espasmos y otras tantas que an estn en investigacin. Todo esto lleva a la reflexin que estuvimos en presencia de una fuente potencial de medicamentos que hemos sido enseados a pasar por alto. Fue necesario un largo camino de madurez cultural global para empezar a cuestionar los supuestos (e impuestos) y empezar a pedir referencias bibliogrficas «peer reviewed» (revisadas por pares cientficos). El derecho al «grado mximo de salud que se pueda lograr» exige un conjunto de criterios sociales que propicien la salud de todas las personas segn asegura la OMS. No es de esperar que le demos, al menos, una oportunidad a investigar el tema por si acaso fuera efectivo en incrementar (o directamente permitir) el goce de dicho derecho? Quienes hemos comenzado a investigar antes del amparo y reglamentacin de nuestra recin nacida Ley 27350 de investigacin mdica y cientfica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados, sabemos el esfuerzo de trabajar sin acompaamiento de los marcos legales, solamente con la intencin de mejorar la calidad de los preparados que precariamente llegaban a la gente que slo quera mejorar su calidad de vida. Es por eso que los cientficos tambin celebramos hoy este cambio social, acompaados por la voluntad poltica de construir un camino de decisiones basados en la necesidad de la gente porque, al final del da, el motor que nos moviliza y nos impulsa, son siempre las personas, las historias y la necesidad de mejorar sus vidas.
Por Cristina L. Ramrez, farmacutica, Dra. en Ciencias Qumicas. Investigadora de Conicet. Profesora de Farmacologa y Toxicologa (FCEyN. UNMdP), miembro del comit fundador Ctedra abierta de Cannabis -FCEN-UNMDP) y vicepresidenta Asociacin Civil CBG2000.
