
Buenos Aires, 13 agosto (PV) — El gobierno de Brasil inició este jueves el proceso formal para aplicar medidas de reciprocidad económica contra Estados Unidos, en represalia por los aranceles unilaterales impuestos por la Administración estadounidense a productos brasileños, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La decisión se enmarca en la Ley de Reciprocidad Económica aprobada por el Congreso Nacional y sancionada en 2025, que permite al país sudamericano adoptar contramedidas proporcionales ante restricciones comerciales unilaterales de otras naciones.
«El Gobierno brasileño informa que dio inicio al análisis de solicitud ordinaria de encuadramiento, bajo la Ley de Reciprocidad Económica, de las medidas unilaterales adoptadas por el Gobierno de Estados Unidos en el ámbito de la Sección 301 de la Ley de Comercio de ese país», señaló la Cancillería en un comunicado oficial.
El texto añade que el Ministerio de Relaciones Exteriores «está notificando a Estados Unidos sobre el inicio del proceso y solicitando la realización de consultas diplomáticas», las cuales, según la nota, «refuerzan la disposición del gobierno brasileño de privilegiar el diálogo y la negociación en sus relaciones internacionales».
Las tarifas cuestionadas por Brasil incluyen un arancel del 25 por ciento, justificado por Washington bajo el argumento de supuestas prácticas comerciales desleales, y otro del 12,5 por ciento, vinculado a la fiscalización de mercancías producidas con trabajo forzoso. El gobierno brasileño calificó estas medidas como «injustificadas y arbitrarias».
Previamente, Brasil había activado el mecanismo de consultas en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para impugnar ambos aranceles. Estados Unidos respondió al pedido manifestando su disposición a dialogar, según supo la agencia Noticias Argentinas.
«Estados Unidos acepta el pedido de Brasil de realización de consultas. Estamos a disposición para reunirnos con los representantes de su misión en una fecha mutuamente conveniente», afirma la respuesta estadounidense.
La decisión brasileña se produce en un contexto de creciente tensión comercial global, en el que varios países han cuestionado el uso de aranceles unilaterales por parte de Washington, y refleja la estrategia de Brasilia de combinar el diálogo diplomático con herramientas legales previstas en su ordenamiento interno.
AgenciaNA
