Buenos Aires, 23 junio (PV) – El invierno no da tregua y el mapa de la República Argentina se tiñó de advertencia al punto que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una sorpresiva alerta amarilla por temperaturas extremas por frío que afecta de manera directa al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y se extiende por casi la mitad del territorio nacional.
Según se puede observar detalladamente en el Sistema de Alerta Temprana (SAT) del SMN la masa de aire polar mantiene bajo alerta de nivel amarillo a toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, la totalidad de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Chaco, y gran parte de Formosa, Santiago del Estero, Córdoba y San Luis.
Frío extremo este miércoles
Esta condición meteorológica, según pudo averiguar la Agencia Noticias Argentinas, advierte sobre un efecto de leve a moderado en la salud, que puede ser peligroso especialmente para los grupos de riesgo.
Las zonas pintadas de amarillo: el mapa del frío
El reporte oficial del SMN, actualizado en la tarde de este martes, delimita con precisión el avance de las bajas temperaturas:
- Buenos Aires y CABA: Completamente cubiertas por el alerta amarillo ante mínimas que congelan la región.
- Litoral y Centro: Provincias enteras como Santa Fe y Entre Ríos sufren el impacto del frío extremo, perdiendo las habituales marcas templadas de la región.
- Norte argentino: El aire polar llegó con fuerza hasta el NEA, abarcando Chaco, Corrientes y sectores de Formosa.
¿Hay chances reales de nieve en el AMBA?
Con un termómetro que roza los 2°C de mínima y tardes que apenas alcanzan los 11°C, la pregunta del millón volvió a instalarse en las calles porteñas: ¿puede repetirse la histórica nevada del 2007?
A pesar del entusiasmo de muchos, las probabilidades de que se produzcan nevadas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense son sumamente bajas. Para que ocurra este fenómeno, no solo se necesita frío extremo en la superficie, sino una combinación exacta de aire muy frío en todas las capas de la atmósfera (desde la altura hasta el suelo), niveles altos de humedad y precipitaciones.
Por el momento, el pronóstico para el AMBA contempla cielo mayormente nublado pero sin el ingreso de la humedad inestable necesaria para generar copos, por lo que la combinación se limitará a darnos jornadas de persistente «frío de locos» y heladas matinales, pero sin nieve a la vista.
Agencia NA
