Al final, el Gobierno cedió y los piqueteros levantaron el campamento sobre la 9 de Julio

Fueron más de treinta horas de corte sobre la mismísima avenida 9 de Julio. Como corolario de la insólita protesta, las agrupaciones sociales y piqueteras que reclamaban su incorporación al plan de empleo oficial alcanzaron un acuerdo con el Gobierno y levantaron el campamento que habían instalado frente al Ministerio de Desarrollo Social.

En medio de algunos festejos, voceros de las organizaciones señalaron que la cartera que conduce Alicia Kirchner se comprometió a retrotraer la situación y mantener el acuerdo alcanzado el mes pasado, por lo que se “incluirá de a poco” a los movimientos sociales independientes al plan de cooperativas de trabajo.

Sin embargo, las agrupaciones sociales y de desocupados advirtieron que se mantendrán “expectantes y alertas” para garantizar el cumplimiento de la medida, por lo que no descartan volver a las protestas ante una nueva “traba” en el programa oficial, que denuncian es manejado en forma “clientelar” por las intendencias.

“Vamos a seguir expectantes y alertas, y volveremos a las medidas de fuerza si se vuelve a trabar y no se permite que cualquiera pueda anotarse libremente en los distritos sin tener que someterse a los arbitrios de los punteros”, señalo Gerónimo Altshuler del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), al hablar en representación de unas 20 agrupaciones.

La propuesta del Gobierno que destrabó el conflicto se produjo luego de otra jornada de protesta sobre esa neurálgica avenida del centro porteño, que comenzó el pasado lunes con una marcha desde la Estación Constitución, la que culminó con una olla popular y un acampe frente al ministerio nacional.

Según las agrupaciones, los planes anunciados hace dos meses por la presidenta Cristina Kirchner para crear 100 mil puestos de trabajo son manejados por “punteros” afines a intendentes del conurbano bonaerense, quienes les “piden plata” a cambio de ingresar al programa.