
Buenos Aires, 9 septiembre (PV) — La crisis de la Unión Cívica Radical (UCR), la Coalición Cívica (CC) y el Partido Socialista (PS) es palpable. Se expresa en la falta de competitividad en las últimas elecciones, la poca representación en el Congreso nacional y en la fuga de cuadros, una moneda corriente para todas las fuerzas que supieron compartir paraguas hasta 2013 y tuvieron buena performance en el comicio nacional de ese año: el Frente Amplio UNEN.
El caso del radicalismo es paradigmático. Luego de ser parte de la constitución de Cambiemos en 2015, la alianza que permitió que Mauricio Macri sea presidente, la fuerza ingresó en un tobogán que la llevó a perder representatividad en el Parlamento, como muestra la foto de las dos cámaras a partir del 10 de diciembre de 2025. El bloque oficial muestra a solo 6 diputados nacionales, lejos de los 14 con los que contaba previamente y a gran distancia de las cifras que supo cosechar. En el Senado conserva solo 10 miembros, que están bajo la conducción de Eduardo Vischi.
Por qué implosionaron la UCR, la Coalición Cívica y el Socialismo
