El senador Luis Juez no disimuló su rabia. Tras la derrota de Ficha limpia, proyecto clave para inhabilitar a políticos con dos condenas por corrupción, su voz se quebró entre indignación y desencanto.

«Vergüenza que no tienen»: Misiones y el «titiritero» Rovira
La chispa que encendió su enojo fueron los senadores misioneros. «Hace un año y cinco meses trabajamos juntos, en votaciones más difíciles estuvieron ahí», recordó, aún incrédulo. Horas antes del debate, todo indicaba que respaldarían el proyecto. Pero al mirar el tablero, la realidad fue otra: «¿Por qué me gritan el gol en la cara? Ganamos 36 a 35». Para Juez, la explicación está en el «titiritero» de Misiones, Carlos Rovira, «detrás de un biombo», y en la lógica feudal de provincias donde «el patrón les dice cómo votar». «Son dueños del poder hace 20 años, tienen empleados, no senadores», resumió, pintando un mapa de «pequeños feudos» donde la lealtad al caudillo local pesa más que la ética.
