La moda de enamorados dejando «candados de amor» en los principales puentes europeos para garantizarse la perpetuidad del vínculo, ha llegado también al dique 3 de Puerto Madero, de cuyas barandillas son extraídos cada año kilos y kilos de estas cerraduras, por representar un peligro para las estructuras.
Leer artículo original.
[adrotate banner=»3″]
