García Cuerva pidió tener en cuenta a los jubilados y los discapacitados; también hubo una alusión a «quienes revuelven la basura». La oposición se sumó y marchó a la Plaza de Mayo.

El arzobispo Jorge García Cuerva pronunció una homilía ayer, en el marco de la celebración por San Cayetano, el patrono del pan y del trabajo, que incluyó una apelación al Gobierno, al referirse directamente a los jubilados y los discapacitados.
Se trata de dos de los sectores sociales a los que apuntan leyes impulsadas por la oposición en el Congreso y que el Gobierno resiste por su impacto negativo en el equilibrio fiscal.
