
Durante la campaña electoral, Donald Trump coqueteó entre su estilo de vida cosmopolita y liberal, y sus propuestas racistas y de derecha, pero al cumplir su primer año de gobierno, quedó claro que el presidente eligió avanzar con una restauración conservadora en lo social, regresiva en lo económico y confrontativa en lo político.
Todo lo que hizo hasta ahora Trump lo hizo, principalmente, en contraposición a su antecesor Barack Obama y su legado. En el ámbito social, el contraste es total.
El gobierno republicano vació las oficinas y entes vinculados con la investigación y el desarrollo de políticas para enfrentar el cambio climático. Más aún, puso al frente de estos órganos a conocidos por negar los argumentos científicos que dominan hoy el debate en el mundo.
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