La rebelión en el Pabellón 10 del Presidio Regional de Feira de Santana, a unos 117 kilómetros de Salvador, se inició ayer cuando un grupo de detenidos impidió la salida de familiares, entre ellos mujeres y niños, que visitaban a los presos.
La rebelión en el Pabellón 10 del Presidio Regional de Feira de Santana, a unos 117 kilómetros de Salvador, se inició ayer cuando un grupo de detenidos impidió la salida de familiares, entre ellos mujeres y niños, que visitaban a los presos.