Inmersos en una cultura que desatiende los protocolos de conservación de los alimentos, los virus y bacterias se propagan sigilosamente con secuelas a veces irreversibles para gran parte de la población, según plantean las investigadoras Marian Koppmann, María Claudia Degrossi y Roxana Furman en Cazabacterias en la cocina, un volumen que apuesta a concientizar sobre hábitos alimentarios incorrectos y desarticula los mitos en torno a la circulación de los microorganismos.
