
En medio de los festejos por el año nuevo, 36 ciudades del sur -incluida la entonces capital, Saigón, hoy rebautizada Ho Chi Minh- fueron atacadas como parte de una acción coordinada que marcó un punto de inflexión en la opinión pública estadounidense, que comenzó a cuestionar su participación en el prolongado conflicto que se desarrollaba en la ex Indochina francesa.
Los acuerdos de Ginebra celebrados en 1954 tras la derrota de las fuerzas coloniales francesas en la batalla de Dien Bien Phu, fijaron la partición de Vietnam en dos zonas, divididas por el paralelo 17.
En el norte, Ho Chi Minh, líder de la insurrección contra los franceses, estableció un régimen de orientación marxista con capital en la ciudad de Hanoi; mientras que en el sur, Saigón pasó a ser la sede de un gobierno prooccidental, encabezado por antiguos funcionarios locales que habían servido para la colonia.
Tras el incidente en el Golfo de Tonkín, en el que Washington inventó un ataque norcoreano para justiciar su entrada formal a la guerra de Vietnam del Sur, el Ejército estadounidense comenzó a combatir al Frente de Liberación Nacional (Vietcong) y a los soldados que desde el Norte se infiltraban en el Sur a través de la ruta Ho Chi Minh, un intrincado camino que atravesaba por las selvas de las vecinas Laos y Camboya.
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