La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció un paquete de medidas que será enviado al Congreso con el objeto de reforzar el combate a la corrupción, y dijo que tiene el orgullo de ser la presidenta que dará «los primeros pasos de una transformación cultural» en ese sentido, tras las protestas del domingo en las que casi dos millones de personas se manifestaron contra la impunidad.
