La matanza anual de delfines en la bahía de Taiji, ciudad de unos pocos miles de habitantes y con bellas vistas al océano Pacífico en la prefectura de Wakayama, elevó el tono de la protesta internacional contra Japón.
La matanza anual de delfines en la bahía de Taiji, ciudad de unos pocos miles de habitantes y con bellas vistas al océano Pacífico en la prefectura de Wakayama, elevó el tono de la protesta internacional contra Japón.