Políticos de un amplio espectro, dirigentes de entidades de derechos humanos y abogados calificaron como “retrógrada”, “represiva” y “política” la decisión del Superior Tribunal de Justicia (TSJ) porteño que revocó el fallo que impedía al gobierno de la Ciudad comprar las pistolas eléctricas Taser para la Policía Metropolitana.
