El operativo originó opiniones encontradas, ya que fue avalado por un fiscal y un jefe policial pero cuestionado por referentes de la lucha contra la violencia institucional, quienes indicaron que 29 de los 32 detenidos tenían entre 14 y 17 años y «en su mayoría eran ajenos» a los llamados «robos piraña», modalidad delictiva por la que fueron arrestados.
