[adrotate banner=»4″]

«Nuestro pecado original fue que no estuvimos unidos. Para mi lo más importante que podríamos haber hecho y que tenemos que hacer es estar unidos», explicó la dirigente de 37 años durante su paso ayer por el Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico organizado por Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).
D’Ávila se define como comunista, feminista y como la única de los candidatos presidenciales en Brasil que se bajó y se unió al PT en pos de crear una alianza para frenar el ascenso de Bolsonaro, un capitán retirado del Ejército que basó su campaña en promesas de gatillo fácil, un discurso misógino y racista y una alianza con el Ejército, sectores evangelistas y el poder financiero y empresarial.
«La unidad es clave para poder vencer. Tenemos la necesidad de construir una unidad progresista que defienda el desarrollo y los derechos del pueblo, es decir, la unidad de todos los que nos oponemos al neoliberalismo. Y hay otra unidad que debemos crear, más grande, con quienes quizás no opinan como nosotros, pero sí defienden la democracia», explicó la dirigente a Télam.
[adrotate banner=»5″]
