
El uruguayo Jorge Drexler, un compositor que trabaja de modo cuidadoso su relación con la palabra, animó un multitudinario concierto al aire libre, frente al predio de La Rural, en simultáneo a la inauguración de la 44ta. Edición de la Feria del Libro de Buenos Aires.
Organizado por el Ministerio de Cultura porteño, el concierto, gratuito y enmarcado en la llamada «La Noche de la Ciudad», ofreció algunos de los clásicos del músico uruguayo -aclamados por el público-, pero también canciones de su último disco, «Salvavidas de hielo», combinación que arrojó un resultado más equilibrado que otras propuestas públicas de similar tenor.
«Salvavidas de hielo», el disco de estudio número trece en la carrera de Drexler, tiene una esencia intimista de guitarra y voz («Como decía Ígor Stravinsky, compositor ruso: ‘Cuando más me limito, más me libero’, dijo para justificar ese uso de recursos mínimos), un espíritu que en la efervescencia de una celebración popular fue matizado con otras atmósferas y canciones ya conocidas por el oído del público.
Apenas minutos después del horario anunciado, a las 20.10 el uruguayo irrumpió en el escenario montado frente a La Rural, se arrodilló en muestra de gratitud hacia la multitud que pobló la Avenida Sarmiento y enseguida entregó, a capella, una versión de «Al otro lado del río». El público se sumó en el estribillo y se desataron los rituales de celulares y cámaras propios de todo recital masivo.
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